jueves, 30 de julio de 2015

RECLINADO POR ACCIDENTE

Aquel día de 2011, cuando Nelson decidió salir a pedalear en su bicicleta de ruta, lejos estaba de saber que un accidente desafortunado lo pondría en el camino de las reclinadas. Hoy no solo las disfruta,  sino que también las construye.     Esta es su historia.

Nelson Rubén López(54), de profesión electrónico, fotógrafo, filmador y aficionado a la astronomía  conoció las reclinadas después que un automovil lo atropellara cuando su bici de ruta.
A consecuencia del accidente sus problemas de columna anteriores, se agrabaron con una luxación de acromion y clavícula derecha, lo que le imposibilitó andar en las bicis convencionales. Al tiempo, en una bicicleteada organizada en el parque Sarmiento de Córdoba, tuvo la oportunidad de ver en vivo y en directo su primera bici reclinada.
Esa recli la conducía Jorge Alberto López, un diseñador industrial que fabrica vehículos para personas con capacidades diferentes. Jorge – recuerda Nelson - se presentó con sus vehículos reclinados y quedé entusiasmado con la idea. Tiempo después decidí encargarle la construcción de la que sería mi primer reclinada 26-20.
Con dirección bajo el asiento.

Con dirección sobre el asiento para mejorar la maniobrabilidad en el tránsito citadino.

Él la fabricó modificando un cuadro doble suspensión que originalmente tuvo el manubrio bajo el asiento. Posteriormente yo la rediseñé colocándole el manubrio sobre el asiento. La modificación no la hice porque el original fuera incómodo-aclara Nelson-, sino que para uso urbano el manubrio sobre asiento la hace más maniobrable para el tráfico callejero. 

CONOCIENDO RECLINADOS CORDOBESES

-Al poco tiempo – recuerda Nelson- tuve la suerte de contactarme con otros 2 reclinados conocidos de este blog, EFRAIN SCHUBERT que vive cerca de mi casa y OSCAR DARIO REGIS y con ambos y Jorge aprendí bastante sobre estas bicis. 
Eso me llevó a construir mi primer reclinada y la segunda que tengo, junto a otros 2 vehículos que reformé luego de haberlos comprado.
La tracción delantera que Nelson no pudo dominar.

PRIMER INTENTO
-Esta última bicicleta -cuenta Nelson- originalmente fue hecha para tracción delantera, para lo cual me contacté con Luis Schmeil quien hizo "la Surubí" que ya conoces. Luego de construirla, intenté aprender a andar pero me fue imposible, ni siquiera podía arrancar ya que se me doblaba la dirección con cada intento de pedaleo. Lo mas preocupante fue que empecé a perder la "práctica" del manejo de mi otra reclinada por lo que decidí reformarla de nuevo haciéndola de tracción trasera.
Lo cierto es que no era un problema de la bici si no que, debido a mi largo de piernas y estatura se me dificultaba mucho el poder andar en una de tracción delantera.  Esta recli, a pesar de ser más alta que la otra por tener dos ruedas 26", pude andarla inmediatamente y se comporta muy bien, tiene un poco más de reacción por su rodado y es más favorable su andar en caminos irregulares.
La nueva reclinada 26-262, ahora de tracción trasera. Buen andar en asfalto y en caminos irregulares.
MANOS A LA OBRA
Este cordobés ingenioso, de profesión electrotécnico, fotógrafo y filmador-editor, astrónomo aficionado y hasta constructor de sus propios telescopios, finalmente se dio a la tarea de “hacer” su primera reclinada.
Para la reforma el cuadro elejido utilizó un caño redondo de acero de 1,2 mm de espesor y 1 y 1/2" de diámetro con los que unió la caja pedalera al cuadro.
-El soporte del asiento –describe Nelson- lo hice con chapa de acero de 2 mm curvada en "óvalo" a la cual le soldé 2 tornillos sobre los que apoya el asiento.



-Mi nueva bici reclinada 26 26 es la única que lleva nombre y es un homenaje a mi padre que se llamó Salvador, por eso le puse "Salvadora" ya que la construí utilizando las herramientas y los conocimientos que él me transmitió a lo largo de estos últimos años hasta su muerte en 2013.


Todo el sistema se desliza sobre el caño superior del cuadro que es oval para variar la inclinación del asiento.
La recli 20-26 además cuenta con un parabrisas aerodinámico, que Nelson construyó con un acrílico curvado y cortado con láser, el señala, es soportado por caños finos de aluminio combinados con caños plásticos de riego que también usé para los guía cadena.
Las poleas de la cadena son de las que se usan para las aberturas metálicas ya que duran bastante y tienen sus propios rodamientos.


SOLDADURA
La soldadura utilizada fue la eléctrica inverter con función TIG, pero sin electrodo de tungsteno ni gas, sólo electrodo común.
Con este sistema Nelson reconoce lograr un arco más estable y una mejor terminación. Lista la soldadura se utilizó una amoladora y luego se lijó todo área.
El fin del trabajo se hizo aplicando cemento epoxi y una vez seco, se volvió a lijar.
Para pintar se utilizó pintura epoxi en aerosol.

LAS DIFICULTADES

Cuando Nelson recuerda las partes de su recli que le dieron  más trabajo nos dice; Sin duda lo que me dio más trabajo fue la soldadura del caño de la caja pedalera y el asiento.
El asiento de la reclinada me llevó tiempo hacerlo de manera que quede firme. Una vez que lo corté a la medida fui doblando todo su contorno para darle rigidez a la estructura y luego coloqué los caños de agua con soportes de tipo "omega" remachados.
-Para hacer el soporte del respaldar y la parrilla utilicé algunas partes de cuadros de bicis, como vainas traseras y parte del caño donde va el portasilla de una bici.
El stem lo hice con un caño de aluminio porta silla de bici MTB combinado con un stem corto de aluminio. Todo el conjunto se mueve para permitir regularlo a la distancia apropiada de mis brazos.

EL ASIENTO
-El asiento está construido en chapa de aluminio de 2mm de espesor curvado a mano, utilizando como molde el primer asiento de fibra de vidrio que me hizo Jorge en mi primer reclinada.
-La estructura que mantiene la forma del asiento y sirve de soporte está hecha con caño de polipropileno reforzado del que se usa para instalación de agua de 1/2". A ellos los curvé con pistola de calor, luego le coloqué goma eva de 10 y 12 mm de espesor para el apoyo de mi espalda. En el centro le dejé una canaleta a lo largo para el descanso de mi columna, como así también él apoya cabeza del mismo material sujetado todo con cierre abrojo para poder retirarlo y limpiarlo.
Para darle una menor terminación del contorno usé un burlete de goma que rodea todo el borde del asiento, en mi otra reclinada el asiento es de fibra de vidrio, si bien ya estaba hecho, yo lo modifiqué prolongando su altura con la colocación de una palita plástica de las que se usan en limpieza.
LO QUE DICE LA GENTE
Cuando le pregunto a Nelson sobre la reacción de la gente  al verlo me dice; prevalecen las más lindas y graciosas, como "donde se venden, si son cómodas, como hago para conducirlas. Son innumerables fotos que me sacan ya que estas bicis son muy llamativas y poco conocidas.


Vivo en una provincia "humorística.

-Como vivo en una provincia "humorística" por excelencia, no faltan los chistes, como una vez que pasé con mi otra reclinada que originalmente tenía el manubrio bajo asiento y un muchacho me preguntó a viva voz si la manejaba "a control remoto", otros me preguntaban a donde llevaba el frigobar para el fernet, y cosas por el estilo.


EL AGRADECIMIENTO

En todo proyecto solemos contar con  gente que se suma dándonos  consejos, ayudado con el trabajo o simplemente alentándonos a seguir adelante " con nuestra locura". 
Nelson guarda un especial reconocimiento para su vecino y amigo ciclista BETO MATTOZZI, quien colaboró con algunos repuestos que están en mi nueva reclinada.

Nelson junto a su amigo Beto Mattozzi

La reclinada en Ciclomecánica Suipacha

 -CICLOMECÁNICA SUIPACHA. En este taller nacen muchos sueños. Es el mismo lugar de donde salió la KATATREPA de Luciano Delfino, sobre quien  publicaste una nota en tu blog  relacionada con el cruce de la cordillera de Los Andes.  Yo estuve con  Luciano en ese taller y él  colaboró junto a los demás integrantes con mi bici. Allí se enseña sobre la reparación y puesta a punto de bicis para todo el público que asiste. 

UNA RECLI CON "ENERGÍA PROPIA"

Usando sus conocimientos de electrónica Nelson dotó a sus reclinadas con sistema de alarma antirrobo como luces de tecnología LED de alta potencia.
Potente luz led alimentada por la energía que genera la propia bici. ¿ingenioso, no?
Sistema anti robo de la reclinada

-El sistema -cuenta Nelson- se alimentas con baterías recargables. Ahora estoy experimentando un pequeño alternador sin contacto que produce corriente suficiente como para alimentar pequeños LEDs, transformando la corriente alterna en pulsos de corriente continua. Para eso se usa un puente de diodos rectificadores y un capacitor de filtro.

Detalles del generador de energía montado en la rueda delantera de la reclinada 26-26
De esa manera los LEDs destellan con la corriente generada por este dispositivo, que fue hecho usando dos potentes imanes de neodimio que saqué de un disco rígido de computadora y un transformador pequeño como captor del magnetismo de los imanes. Todo el conjunto de imanes va montado en la maza delantera (que en realidad es una maza trasera), ya que modifiqué un piñón a rosca para colocar allí los imanes y el captor está ubicado en la horquilla delantera.

PEDALEANDO
Si se le pregunta acerca del uso que le da a sus reclinadas Nelson contesta, las utilizo para recreación, para hacer las compras (le hice una canasta para poner en la parrilla trasera) y también para participar de las bicicleteadas ya que pertenezco al grupo "Biciurbanos Córdoba" y una vez al mes nos juntamos para pasear por la ciudad.


-De esa forma buscamos concientizar a la gente en el uso de la bicicleta como medio alternativo de transporte sustentable, aún no las he utilizado para cicloturismo o viajes largos pero tal vez pronto lo haga. Me siento muy cómodo en mis "reclis".


Uso también una tricicleta rodado 24 y una bici chopper ambas adaptadas para mi espalda y con un andar suave y relajado.
Nelson "entreverado" con los biciurbanos en la explanada del Palacio Municipal en Córdoba.

Para quienes estén interesados en más detalles sobre mis bicicletas  -termina diciendo este emprendedor cordobés - dejo mi dirección de mail que es: nelrub60@hotmail.com. También por facebook escribiendo a Nelson Rubén López; además en la página de facebook del Taller popular de ciclomecánica Suipacha hay mas fotos mías con mi primer reclinada participando de las actividades de dicho taller.


jueves, 18 de junio de 2015

RECLINADA CON ASIENTO AMORTIGUADO

Si alguien quiere “tirarte abajo” las reclinadas”, la crítica –entre otras- seguramente vendrá por éste lado.   ¿Y cómo hace para subir cuestas si no puedes pararte en los pedales?
O la  otra. ¿ Y cómo amortiguas los baches si tu bici no tiene amortiguasión y tu no puedes levantarte del asiento?


No sé si esos serán los planteos que le hicieron a Lito, o si  la solución nació simplemente de su necesidad de viajar más cómodo, pero aquí está su trabajo y solución.

La ausencia de amortiguación en las reclinadas responde fundamentalmente a dos razones. Primero, simplificar el cuadro de la bici sin complicarse con el recorrido de la cadena ni piezas móviles.

Y  segundo, no agregarle peso innecesario a la reclinada (en el caso que esto nos importe). Al amortiguarla, debemos tener en cuenta el peso que le agregamos con la colocación del  amortiguador o elastómero, los anclajes y un perno donde pivotea el horquillón trasero. 

Cuando se diseña una reclinada con amortiguación trasera, se debe prestar atención, en que la oscilación de la horquilla no haga rozar la cadena en alguna parte de la bici, (cuadro, asiento, manublrio, etc).


Nada de esto será necesario si tu actividad se desarrolla por rutas con buen piso, pero cuando los caminos son malos, una  amortiguación trasera contribuye mucho al confort del andar reclinado. Todos sabemos que nosotros no podemos amortiguar los pozos parándonos en los pedales mientras flexionamos nuestras piernas como los ciclistas "normales" ;por eso, no es raro que muchas veces se aceptemos "cargar" peso en una suspensión a cambio de viajar más cómodo.

Lito, éste incansable defensor y constructor de reclinadas que vive en el barrio de Moreno en Buenos Aires, se las ingenió para dotar de amortiguación a su reclinada larga de una forma un tanto original.
En este caso, Lito Pérez, en lugar de amortiguar la rueda trasera de su reclinada larga, lo hizo directamente en el asiento de su recli.

Algo parecido a ésta solución, la recuerdo en algunos viejos tractores agrícolas, que al no contar con amortiguadores en sus ruedas, alivian al conductor de los impactos del terreno, poniéndole suspensión a su butaca.

Cuatro bieletas móviles atornilladas al cuadro acompañan la oscilación del asiento de arriba abajo.
El resorte que amortigua el asiento de la reclinada  se ubica directamente bajo el mismo.


Cuando le pregunté a Lito si su  asiento amortiguado afectaba en algo su pedaleo en la reclinada, me explicó.
-"En el pedaleo no se nota diferencia alguna, aparte en éste cuadro flexiona el tuvo principal por el diseño largo de la bici.
Se suaviza el andar y todos los baches del camino.
El resorte tiene aproximadamente 5 cm de suspensión, rebota pero no golpea el cuerpo.
Además corrí el eje del manubrio hacia adelante, para no volcarlo y mantuve la altura entre el asiento y la pedalera.
Es muy cómoda y rápida al andar –termina explicando Lito.

Desde esta página nuestro aliento al constructor bonaerense por estar siempre buscando soluciones para las reclinadas que construye y compartirlas con todos nosotros. Pueden visitar su blog picando aquí.    http://litobike.blogspot.com/

martes, 9 de junio de 2015

Crónica reclinada: PEDALEANDO ENTRE BICIS TRADICIONALES

Por. Fabián Gómez
Fabián Gómez (50), es un profesor de educación Física que se hizo construir una hermosa bicicleta reclinada (Stylebike) con el objetivo de seguir haciendo ciclismo sin sufrir por sus problemas de columna.  Aquí, este deportista santafesino, nos cuenta la experiencia de participar en una prueba cicloturista de la cual tomaron parte mas de 130 ciclistas tradicionales.

-"Luego de haber retomado el entrenamiento -dice Fabián-, después una lesión en la rodilla que me tuvo unos cuantos meses sin pedalear y totalmente adaptado a mi bici reclinada, decidí participar en un evento cicloturístico en una ciudad cercana.

Alberto Alvez, María José Beltrán, Fabián Gómez y Giorgina Colom
Con unos amigos de nuestro grupo “Mortal Bike” y mi esposa nos dirigimos hacia allí, en una madrugada fría de junio a las 5:30 hs. Con el amigo Beto alistamos  el porta bicicletas en el techo del auto, y allí mi reclinada ocupó por primera vez ese lugar. En cuestión de una hora y media estuvimos en la ciudad de Marcos Juárez, prov. de Córdoba.

La neblina hizo lento el viaje, pero habíamos salido con tiempo suficiente.
Sabíamos que el recorrido ciclístico era de 65 km por ruta y nos esperaba el desayuno.
Para la fiscalización del evento nos agasajarían con una rica “paella”, tal como había sucedido en otra oportunidad en la que habíamos asistido en  2012. En en esa oportunidad yo participé con mi bicicleta convencional pero ahora era diferente.
Sé que por esta zona las reclinadas son muy escasas, así que con seguridad sería la única en medio de las convencionales. Todavía -dice Fabián - no me he acostumbrado a ser el centro de todas las miradas Como sabemos, el común de la gente, incluido a los ciclistas,  no están acostumbrados a este tipo de bicis , así que te miran como bicho raro. 
La reclinada de Fabián aguardando la partida.
Durante el desayuno algunos colegas se acercaron a mirar y a fotografiar la bici.
Algunos más interesados preguntaban sobre su fabricación y algún que otro detalle. Para mi sorpresa, un conocido quiso que le dé el número del fabricante y otro ciclista se acercó para comentarme que en varias oportunidades él mismo había fabricado algunas reclinadas como hobby, pero la mayoría la miraban de lejos. 

Para el momento de la pedaleada a las 9 hs, el clima se presentaba frío y ventoso.
Los primeros 35 km fueron con una leve bajada y el viento a favor, lo que hizo que no me costara mucho seguir al pelotón que por  momentos llego a marchar hasta 30 km por hora.
Dado mi estado físico, ese momento fue algo importante para mi, ya que en mis entrenamientos apenas superaba los 25 km/h. pero sabía que esa velocidad de ida la pagaría a la vuelta con viento en contra y en subida. 
Durante todo el recorrido siempre hubo alguno que se me acerco para preguntar algo sobre la reclinada. Preguntaban sobre su comodidad, la influencia del viento o por curiosidad se arrimaban para comentar algo. Luego de un breve descanso en la localidad de destino, entre refrigerio y fotos emprendimos  el regreso.
Como había supuesto, el retorno sobre la misma ruta fue duro para mí y en la mitad de la segunda parte se me hizo difícil seguir al pelotón.
Si bien por diferencia de altura me tapaba bastante bien el viento de frente, se me complicaba el avance cuando estaba a 45º y no tenía nadie que me cubriera. Tranquilo, a mi ritmo y bastante agotado completé el recorrido de este primer cicloturísmo con la reclinada, junto a más de 130 ciclistas convencionales. 

Por mi parte, me siento contento de haberme reintegrado nuevamente  a esta actividad deportiva recreativa.
Si bien terminé cansado por el esfuerzo físico, mi problema de columna no se hizo sentir más que lo habitual, sobre todo teniendo en cuenta que fueron 70 km de ruta, que en una bicicleta convencional sea de mountain bike o de ruta, nunca lo podría haber realizado, ya que las molestias que sufriría al otro día serían importantes.
Ahora me queda seguir entrenando con vista a próximos eventos y algún que otro desafío importante".
¡¡Gracias Profe por la experiencia
y la crónica de lo sucedido!!

Fabian Gómez, 50 años. 
Casilda, prov. Santa Fé, Argentina.

Un artículo anterior con la presentación de la Stilebike de Fabián lo puedes ver picando aquí.

viernes, 5 de junio de 2015

RECUMBENT CON ASIENTO DE MADERA.

Para aquellos que fabricamos reclinadas por el solo gusto de hacerlas y luego disfrutarlas, es común que al cabo de un tiempo, en nuestro taller se  junten piezas y partes de antiguos proyectos.
También están los amigos, que sabedores de nuestra “locura”, aparecen  con sus bicis viejas en un magnánimo gesto de “contribuir con la causa”.

Claro está, que ninguno de ellos admitiría  que en realidad ya no sabían que corno hacer con ellas, despues de comprobar que las bicis no son milagrosas y que allí, quietitas en un rincón, no les harían bajar la panza ni haciendo vaca con San Antonio.
Sabedores de todo eso, aún así las "donaciones" para  nosotros seguirán siendo oro en polvo.
El caso de Enrique Demarchi es algo distinto…el sale a buscar el "oro en polvo" y así lo cuenta. 

-Este cuadro de bici esta reformado-comienza diciendo Enrique-.
Originalmente perteneció a Alexis quien junto con Ricardo Peña la construyeron hace unos años.
Un día decidieron desarmar la bici, guardar los componentes para otra y dejarlo descartado. Al ver que lo iban a tirar se los pedí.
Así fue que lo rescaté... le modifiqué la distancia entre ejes haciéndolo mas corto, le cambié el ángulo de la horquilla y coloqué un nuevo tubo de frente y el telescópico de la caja pedalera. Luego reforcé el cuadro con un caño inferior de 25,4 mm, uniendo el frente de dirección con el pivote de la horquilla trasera. De esta manera quedó un cuadro con doble caño como estructura principal de la recumbent.

Fernando Zarich

Luego se lo obsequié a Fernando Zarich (hijo de mi primo). El decidió pintarlo de negro y luego lo decoramos ploteando ambos lados.
Fernando se abocó a la construcción de un asiento de madera, copiando la forma principal de uno de los de fibra de mis reclis.
 Haciendo una estructura con terciado fenólico de 10 mm (nervios) pegó y atornilló sobre la misma la base del asiento en terciado común, terminando el trabajo con varia manos de barniz.
A esta 20 26 le coloque un bajo manillar, algunos componentes usados y otros nuevos y ya esta rodando.
La estructura principal es de caño de escape de 44 mm., un refuerzo inferior que ya nombré en caño de 25,4 mm, quedó con una distancia entre ejes de 1,22 metros, y si bien en la foto no figura la probamos con una rueda de moto rodado 20,5 pulgadas que en la llanta azul de acero calzaba muy bien.
Hay armonía en su diseño, el ploteado es asimétrico en ambas caras y de distinto color. Quedo bien alineada y como es su costumbre Fernando la conduce sin las manos en el manillar la mayoría de las veces.

sábado, 30 de mayo de 2015

Cicloturismo: CUANDO LA VIDA SE TRANSFORMA EN VIAJE









Un bicifotógrafo y una bloguera argentina dan vida a un exquisito blog de viajes en bicicletas que recomiendo visitar.

Jimena Sánchez

Andrés Callas

Andrés Calla y Jimena Sánchez son dos fanáticos de recorrer caminos en bicicletas, al punto tal, que la pasión se les ha convertido en vida.


Buenas fotografías y textos frescos y atrapantes, hacen del blog un refugio de sueños y un amable desafío para aquellos que se preguntan sobre sus vidas sedentarias rehenes de la rutina.
Visítenlo, Andrés y Jimena, emprendieron otro viaje de 12.000 km para hacer un nuevo periplo por la Argentina.


Valdrá la pena seguirlos.

http://lavidadeviaje.com/

Alex Hanshyn: UN INCANSABLE CULTOR DE LAS BICICLETAS RECLINADAS

Si algo hay que agradecer a Internet, es la posibilidad que brinda de conocer gente con intereses similares a los de uno...en este caso las bicicletas reclinadas.
Fue por este medio que pude ponerme en contacto con Alex Hanshyn a quien, en otros tiempos- huérfanos de Internet-  jamás hubiera sabido de su existencia.
Habitantes de países como los nuestros, tan  diferentes y distantes entre sí,  son sin embargo capaces de coincidir en pasiones comunes entre individuos que viven culturas e idiomas diferentes.
El hecho incontrastable es, que la “magia” de las bicicletas reclinadas seducen tanto aquí como en Ucrania donde este inquieto constructor del este europeo, tiene un nutrida cantidad de bicicletas reclinadas para mostrar. 
Alex (30), que  vive en la ciudad de  Chyhyryn a orillas del río Tiasmyn, no solo las fabrica  para él y sus amigos, sino que también vende sus creaciones. 



Uno de sus  últimos modelos a la venta  es la “Columbus”, una reclinada de diseño tradicional  y  robusto, que tiene suspensión trasera y cuyo cuadro permite la utilización de diferentes tamaños de ruedas.

Alex, que es afecto a hacer largos paseos por carreteras y caminos rurales  ucranianos, me autorizó a publicar el variado material que tiene en Internet, y del cual solo abarcaré una pequeña parte, para dejarle si, páginas para que sigan conociendo el trabajo de este ucraniano.


El taller de Alex Hanshyn donde varios cuadros de reclinadas esperan ser terminados.

Para saber mas sobre el ciclismo reclinado ucraniano puedes visitar la página de HPV Ucrania.com , la cual es posible leer sin problemas en idioma español.

Lo que sigue, son algunos de los muchos videos que este prolífico constructor ucraniano tiene subidos a internet.
Elegí particularmente éstos, porque muestran el armado de una de sus reclinadas y el funcionamiento de uno de sus modelos.




lunes, 25 de mayo de 2015

Gustavo Simó: RECLINARSE EN SAN JUAN

Gustavo Simo es un aficionado de las reclinadas desde el año 2012 por lo menos, donde presentó su reclinada de entonces en nuestro blog. Este profesor de inglés de 42 años radicado en la ciudad de San Juan /Argentina, nos relata con sus propias palabras la historia de esta hermosa reclinada 26-26 que encargó construir.

Gustavo comienza diciendo que le había llamado la atención un modelo  de reclinada con rodado 26’’ atrás y 26’’ adelante que había visto en Internet y que pertenecía a una fábrica de la república Checa. –“No tengo experiencia ni herramientas para fabricar de modo casero una bicicleta, así que pregunté en un lugar donde venden bicicletas con motor, con el fin de encontrar a alguien que me hiciera el cuadro de mi reclinada. El tipo de ese negocio me recomendó para mi proyecto a un fabricante de cuadros que él conocía y que podría ayudarme a la concreción del proyecto en cuestión." 
La estatura de Gustavo le permite usar su reclinada 26-26 sin problemas.
El largo de piernas facilita las paradas y los arranques sin tener dificultades para mantener un pie en los pedales y el otro en el suelo.
PRIMER PASO
-Una de las primeras cosas que hice fue bajar una foto de la bicicleta que me interesaba y llevársela al fabricante de cuadros que hay en San Juan, lugar donde vivo. La imagen de la bicicleta le gustó al hombre, acto seguido le pregunté si se animaría a hacerla, cosa que me dijo que sí.
La  reclinada tomando forma en el taller.
Parada sobre sus ruedas
Detalles de la suspensión trasera

 -El fabricante  ya tenía experiencia en hacer este tipo de bicicletas, dado que un tiempo atrás le había construido una a un cordobés.
 Para comenzar a trabajar, le entregué un adelanto de dinero al fabricante de cuadros, y él se encargó de la compra del caño para el mismo. El trato era que yo tenía que llevarle el resto de las partes que componen la bicicleta como ruedas, el central, los cambios, frenos, etc, etc.


EL ASIENTO
-"Como a mi me gustan los asientos de fibra de vidrio, con la  ayuda de dos amigos que entienden del tema y leyendo un par de artículos en internet que explican cómo hacer un asiento para reclinada en fibra de vidrio, me animé y puse manos a la obra yo mismo. 
Al principio tenía miedo en que no quedara muy bien, pero con el paso del tiempo el asiento terminó quedando mejor de lo que pensaba. Una vez finalizado, lo llevé a un tapicero quien le dio el toque final con la espuma, la tela y la cuerina que recubren el asiento de fibra de vidrio. De este modo se ve un terminado mucho más vistoso y profesional del trabajo". 

-La bicicleta es todo un exito en San Juan-termina diciendo Gustavo-, hasta me hicieron una nota en un semanario local llamado tiempo de San Juan, donde hablo de la bicicleta y de sus ventajas sobre las de tipo tradicional. 

¡¡¡Felicitaciones Gustavo, que la disfrutes muchísimo!!!

La nota periodística mencionada se pude ver picando aquí.