domingo, 17 de mayo de 2009

LA MIRADA DE LOS DEMAS
















También tendrás que pensar cuánto influye en ti las opiniones ajenas.
Debieras saber que apenas te montes a una Reclinada te convertirás en el centro de atención de todo el mundo y si sos algo tímido muchas veces te encontrarás dudando si sales con tu reclinada o no.
Antes de cada salida te encontrarás imaginando lo que dirán los demás al verte y si te dejas influir por eso, alguna vez postergarás la salida para otra oportunidad.
Finalmente terminarás acostumbrándote y será mucho más reconfortante disfrutar de la bicicleta que construiste, que reparar en los comentarios de los que te observen.
Recuerda que el camino de los pioneros nunca fue fácil y a nosotros los ciclistas reclinados sólo nos cuesta algunos momentos de exposición ante el juicio ajeno.

Aún siendo fanáticos de éstas bicicletas, es lógico reconocer que son “raras” para el común de la gente y no es extraño despertar alguna crítica o sonrisas burlonas de los más tradicionalistas, porque de no contar con la experiencia o la información necesaria sobre éstas bicicletas, tal vez nosotros mismos estaríamos en la posición de quienes no entienden o no se tomas en serio nuestra disciplina. También es lógico entender el descreimiento del “rendimiento deportivo” de las reclinadas porque la imagen del “reclinado”no traduce la senzación de velocidad y esfuerzo de los ciclistas tradicionales.

Si las Reclinadas son más rápidas que las bicicletas tradicionales o no se lo dejo a otros reclinados con más experiencia y mejor estado físico que yo, pero que las Bicicletas Reclinadas luego de probarlas se convierten en un auténtico vicio, no me cabe la menor duda y esto se acentúa si la bicicletas que tripulas la has construido tu mismo.
Si te animas, aquí van algunos consejos para que veas si está a tu alcance poner manos a la obra.

DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA

(Matías y Rocio en las cercanías del Puente General Artigas - Paysandú)
CONCLUYENDO
Pienso lo siguiente: hoy en día, si bien me sigue gustando el ciclismo tradicional me fascinan las Bicicletas Reclinadas su diseño y construcción.
He fabricado 2 ROCIMAT (marca tomada de los nombres de mis dos hijos Rocio y Matías).Hoy mi Rocimat es la única bicicleta para pasear y hacer ejercicio y que me ha permitido comprobar, que las Reclinadas son: absolutamente más cómodas, mas pesadas, más aerodinámicas, insustituiblemente aptas para recorridos largos, menos ágiles en terrenos desparejos o trabados e indiscutiblemente más llamativas y originales que las bicicletas tradicionales.

También creo, que así como a una bicicleta para carretera con tubulares finos no la puedes meter a hacer cross, y a una todo terreno no la puedes destinar a pruebas de velocidad, las reclinadas también son más aptas para algunas cosas y menos competentes para otras. Esa es la razón por la cual debes tener en cuenta qué actividad harás en tu reclinada, cuál será el uso que le des y en que la cargarás o guardarás en el caso que tengas que transportarla.
Te advierto de ello, porque en Internet encontrarás muchísimos modelos, lee, estudia y elige cual se adapta más al uso que le quieres dar.

viernes, 15 de mayo de 2009

LAS RECLINADAS Y YO


Tengo una corta y diría “solitaria experiencia” con estas bicicletas, dado que en mi país Uruguay y en Paysandú –mi ciudad- si quieres comprarte una Reclinada no las consigues y si preguntas por “algo” así en una tienda de bicicletas,inmediatamente miran hacia afuera para ver donde has dejado estacionado tu plato volador.
Por lo dicho, no pretendo “pontificar” sobre la materia sino exponer sencillamente mi experiencia de “fabricante amateur” de mi propia Reclinada y ayudarte si estás embarcado en un proyecto parecido. Te adelanto que si construyes una no te arrepentirás y la disfrutaras doblemente.
LOS ORIGENES DEL PROYECTOComo amante del ciclismo, nunca había visto una bicicleta de este tipo.
Más aún, jamás imaginé la bicicleta de una forma diferente a la que había conocido de toda la vida.
Menos aún se me ocurría pensar en un ciclista recostado en lugar de la posición que conocemos históricamente.
Por lo dicho nunca pensé que a alguien se le ocurriría inventar un “aparato” en el cual se pedaleara con los pies para adelante.
Así como me resultaron “chocantes y extraños” los diseños de las Bicicletas reclinadas que vi en Internet, las páginas que exaltaban las virtudes de esas “cosas” que yo nunca había visto, terminaron por provocarme curiosidad.
Mas tarde, las ganas de construir una Reclinada se volvieron irresistibles y la necesidad de comprobar las maravillas que se decían en Internet hicieron el resto.
Aclaro que provengo de una familia ligada al ciclismo tradicional y competitivo. Yo mismo lo he practicado por algún tiempo en mi adolescencia.
Crecí escuchando historias del deporte del pedal y aclaro esto, porque toda esa cercanía con el ciclismo tradicional, me creó los mas recalcitrantes preconceptos negativos cuando conocí las Reclinadas por fotos.
Para mi toda “cosa” que no permitiera “pararse” en los pedales no era una bicicleta “eficiente”. Hoy en día y a pesar de las muchas satisfacciones que a diario me da mi reclinada, me sorprendo menoscabando las posibilidades de éste tipo de bicicletas ante las bicis tradicionales que yo aprendí a valorar en mi adolescencia. Esto muestra cuan fuerte puede ser un preconcepto y cuan tolerantes debemos ser los Ciclistas Reclinados con aquellos que no entienden nuestra forma de disfrutar el deporte. Aún hoy mi conocimiento de las mismas se reduce a mi propia bicicleta y a la que le construí a mi hijo Matías porque no he conocido otras en “vivo y en directo”