sábado, 5 de septiembre de 2015

CUANDO TU RECLINADA "TIRA DE ADELANTE"

Cuando era chico, mi madre me decía que yo me movía como un Mamboretá, de allí que para mí ese es  un nombre muy sentido,  sobre todo si tengo en cuenta mis raíces litoraleñas.
El mamboretá –nos aclara Efraín Schubert- es el matapiojos o mantis sagrada que los guaraníes llaman MAMBORETÁ y que él eligió para bautizar a su nueva reclinada de tracción delantera que nos presenta en esta nota.
Efrain Schubert

Si las bicicletas reclinadas son “raras” para el común de los mortales, más extraño es, que algunas de ellas despierten cierto recelo entre los propios reclinados. Es que a veces, la misma inventiva del mundo reclinado sorprende a propios y ajenos. Con ideas preconcebidas de larga data, a muchos les resulta difícil que una bici “se maneje desde el mismo lugar de donde se pedalea”.

Efrain se propuso incursionar en el segmento de las reclinadas de tracción delantera,  luego de haber fabricado varias recumbent de tracción trasera para él y su hija. Esta vez, se inspiró en las  Zox 20-20, que curiosamente, también son fabricadas por un argentino radicado en Alemania.



Cecilia Carrizo probando la "Mamboretá" en la ciudad.

-“Dado que la fabriqué con un caño rectangular de  50x40 -me comenta Efraín- temía que el diseño me quedara muy rústico, pero al final resultó un éxito. La reclinada es super cómoda, velóz  y el radio de giro, a pesar de ser de tracción delantera es muy bueno y sin roces en la cadena.
-Yo siempre tuve recelos de la tracción delantera,  porque supe de varios que las fabricaron luego no las pudieron hacerlas andar, pero aun así me arriesgué.

En ésta configuración elegida por Efrain, la fuerza que ejerce el ciclista sobre los pedales no afecta directamente  la dirección de la bici como ocurre con las Flevobicke o las Cruzbike. A menudo el arranque en estas bicicletas es complicado para algunos ciclistas, porque al ejercer fuerza en unos pedales, éstos “tuercen” la dirección de la bici antes de la segunda pedalada.


Que estas bicis funcionan es evidente, ya que en internet se ven plácidos ciclistas reclinados que disfrutan de sus máquinas de tracción delantera como lo vemos en este video.


Otra ventaja de este tipo de configuración es, que al no tener una cadena que cruce toda la bicicleta en su recorrido entre el plato y la rueda trasera, el constructor puede colocar el asiento más abajo sin tener que recurrir a ningún artefacto que desvíe la ruta de la cadena para que esta no roce con el asiento o alguna otra parte de la BR.
El aspecto de una reclinada tracción delantera a menudo es más “limpio” que una reclinada común, pero aun así, no es la configuración más deseada o más utilizada entre los reclinados.


-Inicialmente – continúa diciendo Efraín- yo no le tenía mucha confianza al aspecto que tendría la bici , ya que la hice con caño de 40 x 50 x 1,2 de pared y con soldaduras eléctricas bastante rústicas y sin pulir demasiado. Más bien le puse "pilas" al sistema de transmisión.


Las poleas son de Grilón.
Las más grande es de 155 mm de diámetro, con un canal de paso de cadena de 11 mm. y la más pequeña es de 50 mm.  de diámetro y un canal de paso de aprox.9mm. Ambas están montadas sobre rulemanes.


Soporte giratorio que ayuda a orientar la cadena cuando se gira la dirección

-La más pequeña tiene un "giro loco", que imité de la Zox 20., que permite acomodar la desviación de la cadena cuando doblas la horquilla. Es decir, cuando giro la horquilla para doblar, el giro loco acompaña la desviación de la cadena incluso al de engranajes en el plato.
El funcionamiento de la tracción de la "Mamboretá"

Otra duda acerca del sistema adoptado por Efraín, es si la “torsión que experimenta la cadena al girar la dirección no afecta la maniobrabilidad de la bici.
Cuando sed lo consulté  Efraín me explicó que el funcionamiento de la dirección es buenísimo, ya que el giro máximo (sin caerse de la bici), lo hace sin problemas.
El asiento listo para ser colocado

La recli –continúa diciendo- tiene un andar muy sereno y, aunque es tan rápida como las otras que he construido, la forma del cuadro, su centro de gravedad más bajo, la posición de las piernas más elevadas y el "manubriazo grande", hace que te relajes y todo sea eminentemente placer y tranquilidad.
No  me tienta andar rápido, concluye Efraín.

La "Mamboretá" en pleno proceso de armado luego de recibir la pintura amariollo cromo.

 Medidas del manillar construído por Efrain.

Avanzando en su explicación respecto a la maniobrabilidad de su reclinada él dice, es menos maniobrable en radio de giros muy estrechos (por ejemplo al doblar en "U", en una calle), pero este inconveniente no ocurre por la transmisión...sino por el manubrio que tiende a estorbarme en los laterales y  un poco nomás, las piernas.
La nota pintoresca, el "buitrecito" de mascarón de proa, colocado sobre el caño que lleva el cambiador de platos.



Efrain recibe consultas y sugerencias sobre su reclinada "Mamboretá"

Y allí dejamos a Efraín Schubert, paseando plácidamente por las calles de Córdoba, desdeñando la velocidad que empujan a otros a andar rápido para llegar antes a ninguna parte y acariciando sus sueños de ecologista que le dicen que otro mundo es posible y urgente, y que el progreso que contamina y mata…no es progreso.

¡FELICITACIONES EFRAIN y gracias por compartir tu trabajo con nosotros.


t


martes, 11 de agosto de 2015

Fiona Sheil: LA CICLISTA QUE LLEGÓ DEL NORTE

Por. Sandro Rivero
Desde que alojo en casa a ciclistas viajeros, ella era la primera mujer cicloturista que se quedaría  en casa.
Llegó una tarde gris de agosto montada en su bicicleta verde y sus alforjas alemanas. Estaba a poco de terminar un viaje que había comenzado en Cartagena de Indias en Colombia once meses antes  y 8.000 km después lo terminaría en Buenos Aires, desde donde volaría de regreso a Londres.

Fiona y mi hija Rocío. 
Enamorada de Latinoamérica , su gente y sus costumbres Fiona (31) compartió con mi familia dos días muy especiales en los que conocimos sus historias de mujer viajera.
-Cuando salí de Inglaterra mis padres se quedaron muy preocupados- nos contaba en su español agringado-, ellos creían que en américa solo había guerrilleros y narcotraficantes y yo en cambio, aquí me encontré con gente maravillosa y hospitalaria.
Allá (por Inglaterra) la gente es más fría, aquí te reciben, te brindan su hospitalidad apenas te conocen. Allá sos un número, aquí todo el mundo te trata como que te hubiera conocido toda la vida.  Alguna vez me gustaría trabajar en algún país latinoamericano.
Cuando le preguntamos si su condición de mujer no le había acarreado dificultades al viajar sola y en bicicleta, respondió que en todo su recorrido se encontró con gente que solo quisieron protegerla y ayudarla. Empeñada en hablar español, Fiona se mostró siempre amable, educada y agradecida de cualquier atención que tuviéramos con ella. -Durante el viaje hubieron meses que solo dormí una o dos noches en una cama y eso es duro. En casa descansó, se puso al día con sus contactos en internet y luego retomó su viaje hasta Colonia desde donde cruzaría a Buenos Aires en barco. Partió dejándonos los mejores recuerdos y una tarta de manzana que nos regaló a forma de despedida y agradecimiento.
Amable y educada, por dos días, Fiona fue una más de la familia.
Buena cosa recibir viajeros en casa. Ellos te contactan por internet a través de la página WARM SHOWERS, los conoces, te enteras de sus historias y luego siguen camino. En la familia quedan dando vueltas los recuerdos de cada viajero y sus particularidades. Te dejan la sensación que existe otro mundo y otra forma de vivirlo que solo ellos conocen y disfrutan. Tú te quedas en la seguridad de tu casa y ellos se marchan a la aventura del camino. Tú te quedas pensando que a lo mejor podrías haber sido uno de ellos…y ellos son lo que eligieron ser …ciclo viajeros.

jueves, 30 de julio de 2015

RECLINADO POR ACCIDENTE

Aquel día de 2011, cuando Nelson decidió salir a pedalear en su bicicleta de ruta, lejos estaba de saber que un accidente desafortunado lo pondría en el camino de las reclinadas. Hoy no solo las disfruta,  sino que también las construye.     Esta es su historia.

Nelson Rubén López(54), de profesión electrónico, fotógrafo, filmador y aficionado a la astronomía  conoció las reclinadas después que un automovil lo atropellara cuando su bici de ruta.
A consecuencia del accidente sus problemas de columna anteriores, se agrabaron con una luxación de acromion y clavícula derecha, lo que le imposibilitó andar en las bicis convencionales. Al tiempo, en una bicicleteada organizada en el parque Sarmiento de Córdoba, tuvo la oportunidad de ver en vivo y en directo su primera bici reclinada.
Esa recli la conducía Jorge Alberto López, un diseñador industrial que fabrica vehículos para personas con capacidades diferentes. Jorge – recuerda Nelson - se presentó con sus vehículos reclinados y quedé entusiasmado con la idea. Tiempo después decidí encargarle la construcción de la que sería mi primer reclinada 26-20.
Con dirección bajo el asiento.

Con dirección sobre el asiento para mejorar la maniobrabilidad en el tránsito citadino.

Él la fabricó modificando un cuadro doble suspensión que originalmente tuvo el manubrio bajo el asiento. Posteriormente yo la rediseñé colocándole el manubrio sobre el asiento. La modificación no la hice porque el original fuera incómodo-aclara Nelson-, sino que para uso urbano el manubrio sobre asiento la hace más maniobrable para el tráfico callejero. 

CONOCIENDO RECLINADOS CORDOBESES

-Al poco tiempo – recuerda Nelson- tuve la suerte de contactarme con otros 2 reclinados conocidos de este blog, EFRAIN SCHUBERT que vive cerca de mi casa y OSCAR DARIO REGIS y con ambos y Jorge aprendí bastante sobre estas bicis. 
Eso me llevó a construir mi primer reclinada y la segunda que tengo, junto a otros 2 vehículos que reformé luego de haberlos comprado.
La tracción delantera que Nelson no pudo dominar.

PRIMER INTENTO
-Esta última bicicleta -cuenta Nelson- originalmente fue hecha para tracción delantera, para lo cual me contacté con Luis Schmeil quien hizo "la Surubí" que ya conoces. Luego de construirla, intenté aprender a andar pero me fue imposible, ni siquiera podía arrancar ya que se me doblaba la dirección con cada intento de pedaleo. Lo mas preocupante fue que empecé a perder la "práctica" del manejo de mi otra reclinada por lo que decidí reformarla de nuevo haciéndola de tracción trasera.
Lo cierto es que no era un problema de la bici si no que, debido a mi largo de piernas y estatura se me dificultaba mucho el poder andar en una de tracción delantera.  Esta recli, a pesar de ser más alta que la otra por tener dos ruedas 26", pude andarla inmediatamente y se comporta muy bien, tiene un poco más de reacción por su rodado y es más favorable su andar en caminos irregulares.
La nueva reclinada 26-262, ahora de tracción trasera. Buen andar en asfalto y en caminos irregulares.
MANOS A LA OBRA
Este cordobés ingenioso, de profesión electrotécnico, fotógrafo y filmador-editor, astrónomo aficionado y hasta constructor de sus propios telescopios, finalmente se dio a la tarea de “hacer” su primera reclinada.
Para la reforma el cuadro elejido utilizó un caño redondo de acero de 1,2 mm de espesor y 1 y 1/2" de diámetro con los que unió la caja pedalera al cuadro.
-El soporte del asiento –describe Nelson- lo hice con chapa de acero de 2 mm curvada en "óvalo" a la cual le soldé 2 tornillos sobre los que apoya el asiento.



-Mi nueva bici reclinada 26 26 es la única que lleva nombre y es un homenaje a mi padre que se llamó Salvador, por eso le puse "Salvadora" ya que la construí utilizando las herramientas y los conocimientos que él me transmitió a lo largo de estos últimos años hasta su muerte en 2013.


Todo el sistema se desliza sobre el caño superior del cuadro que es oval para variar la inclinación del asiento.
La recli 20-26 además cuenta con un parabrisas aerodinámico, que Nelson construyó con un acrílico curvado y cortado con láser, el señala, es soportado por caños finos de aluminio combinados con caños plásticos de riego que también usé para los guía cadena.
Las poleas de la cadena son de las que se usan para las aberturas metálicas ya que duran bastante y tienen sus propios rodamientos.


SOLDADURA
La soldadura utilizada fue la eléctrica inverter con función TIG, pero sin electrodo de tungsteno ni gas, sólo electrodo común.
Con este sistema Nelson reconoce lograr un arco más estable y una mejor terminación. Lista la soldadura se utilizó una amoladora y luego se lijó todo área.
El fin del trabajo se hizo aplicando cemento epoxi y una vez seco, se volvió a lijar.
Para pintar se utilizó pintura epoxi en aerosol.

LAS DIFICULTADES

Cuando Nelson recuerda las partes de su recli que le dieron  más trabajo nos dice; Sin duda lo que me dio más trabajo fue la soldadura del caño de la caja pedalera y el asiento.
El asiento de la reclinada me llevó tiempo hacerlo de manera que quede firme. Una vez que lo corté a la medida fui doblando todo su contorno para darle rigidez a la estructura y luego coloqué los caños de agua con soportes de tipo "omega" remachados.
-Para hacer el soporte del respaldar y la parrilla utilicé algunas partes de cuadros de bicis, como vainas traseras y parte del caño donde va el portasilla de una bici.
El stem lo hice con un caño de aluminio porta silla de bici MTB combinado con un stem corto de aluminio. Todo el conjunto se mueve para permitir regularlo a la distancia apropiada de mis brazos.

EL ASIENTO
-El asiento está construido en chapa de aluminio de 2mm de espesor curvado a mano, utilizando como molde el primer asiento de fibra de vidrio que me hizo Jorge en mi primer reclinada.
-La estructura que mantiene la forma del asiento y sirve de soporte está hecha con caño de polipropileno reforzado del que se usa para instalación de agua de 1/2". A ellos los curvé con pistola de calor, luego le coloqué goma eva de 10 y 12 mm de espesor para el apoyo de mi espalda. En el centro le dejé una canaleta a lo largo para el descanso de mi columna, como así también él apoya cabeza del mismo material sujetado todo con cierre abrojo para poder retirarlo y limpiarlo.
Para darle una menor terminación del contorno usé un burlete de goma que rodea todo el borde del asiento, en mi otra reclinada el asiento es de fibra de vidrio, si bien ya estaba hecho, yo lo modifiqué prolongando su altura con la colocación de una palita plástica de las que se usan en limpieza.
LO QUE DICE LA GENTE
Cuando le pregunto a Nelson sobre la reacción de la gente  al verlo me dice; prevalecen las más lindas y graciosas, como "donde se venden, si son cómodas, como hago para conducirlas. Son innumerables fotos que me sacan ya que estas bicis son muy llamativas y poco conocidas.


Vivo en una provincia "humorística.

-Como vivo en una provincia "humorística" por excelencia, no faltan los chistes, como una vez que pasé con mi otra reclinada que originalmente tenía el manubrio bajo asiento y un muchacho me preguntó a viva voz si la manejaba "a control remoto", otros me preguntaban a donde llevaba el frigobar para el fernet, y cosas por el estilo.


EL AGRADECIMIENTO

En todo proyecto solemos contar con  gente que se suma dándonos  consejos, ayudado con el trabajo o simplemente alentándonos a seguir adelante " con nuestra locura". 
Nelson guarda un especial reconocimiento para su vecino y amigo ciclista BETO MATTOZZI, quien colaboró con algunos repuestos que están en mi nueva reclinada.

Nelson junto a su amigo Beto Mattozzi

La reclinada en Ciclomecánica Suipacha

 -CICLOMECÁNICA SUIPACHA. En este taller nacen muchos sueños. Es el mismo lugar de donde salió la KATATREPA de Luciano Delfino, sobre quien  publicaste una nota en tu blog  relacionada con el cruce de la cordillera de Los Andes.  Yo estuve con  Luciano en ese taller y él  colaboró junto a los demás integrantes con mi bici. Allí se enseña sobre la reparación y puesta a punto de bicis para todo el público que asiste. 

UNA RECLI CON "ENERGÍA PROPIA"

Usando sus conocimientos de electrónica Nelson dotó a sus reclinadas con sistema de alarma antirrobo como luces de tecnología LED de alta potencia.
Potente luz led alimentada por la energía que genera la propia bici. ¿ingenioso, no?
Sistema anti robo de la reclinada

-El sistema -cuenta Nelson- se alimentas con baterías recargables. Ahora estoy experimentando un pequeño alternador sin contacto que produce corriente suficiente como para alimentar pequeños LEDs, transformando la corriente alterna en pulsos de corriente continua. Para eso se usa un puente de diodos rectificadores y un capacitor de filtro.

Detalles del generador de energía montado en la rueda delantera de la reclinada 26-26
De esa manera los LEDs destellan con la corriente generada por este dispositivo, que fue hecho usando dos potentes imanes de neodimio que saqué de un disco rígido de computadora y un transformador pequeño como captor del magnetismo de los imanes. Todo el conjunto de imanes va montado en la maza delantera (que en realidad es una maza trasera), ya que modifiqué un piñón a rosca para colocar allí los imanes y el captor está ubicado en la horquilla delantera.

PEDALEANDO
Si se le pregunta acerca del uso que le da a sus reclinadas Nelson contesta, las utilizo para recreación, para hacer las compras (le hice una canasta para poner en la parrilla trasera) y también para participar de las bicicleteadas ya que pertenezco al grupo "Biciurbanos Córdoba" y una vez al mes nos juntamos para pasear por la ciudad.


-De esa forma buscamos concientizar a la gente en el uso de la bicicleta como medio alternativo de transporte sustentable, aún no las he utilizado para cicloturismo o viajes largos pero tal vez pronto lo haga. Me siento muy cómodo en mis "reclis".


Uso también una tricicleta rodado 24 y una bici chopper ambas adaptadas para mi espalda y con un andar suave y relajado.
Nelson "entreverado" con los biciurbanos en la explanada del Palacio Municipal en Córdoba.

Para quienes estén interesados en más detalles sobre mis bicicletas  -termina diciendo este emprendedor cordobés - dejo mi dirección de mail que es: nelrub60@hotmail.com. También por facebook escribiendo a Nelson Rubén López; además en la página de facebook del Taller popular de ciclomecánica Suipacha hay mas fotos mías con mi primer reclinada participando de las actividades de dicho taller.


jueves, 18 de junio de 2015

RECLINADA CON ASIENTO AMORTIGUADO

Si alguien quiere “tirarte abajo” las reclinadas”, la crítica –entre otras- seguramente vendrá por éste lado.   ¿Y cómo hace para subir cuestas si no puedes pararte en los pedales?
O la  otra. ¿ Y cómo amortiguas los baches si tu bici no tiene amortiguasión y tu no puedes levantarte del asiento?


No sé si esos serán los planteos que le hicieron a Lito, o si  la solución nació simplemente de su necesidad de viajar más cómodo, pero aquí está su trabajo y solución.

La ausencia de amortiguación en las reclinadas responde fundamentalmente a dos razones. Primero, simplificar el cuadro de la bici sin complicarse con el recorrido de la cadena ni piezas móviles.

Y  segundo, no agregarle peso innecesario a la reclinada (en el caso que esto nos importe). Al amortiguarla, debemos tener en cuenta el peso que le agregamos con la colocación del  amortiguador o elastómero, los anclajes y un perno donde pivotea el horquillón trasero. 

Cuando se diseña una reclinada con amortiguación trasera, se debe prestar atención, en que la oscilación de la horquilla no haga rozar la cadena en alguna parte de la bici, (cuadro, asiento, manublrio, etc).


Nada de esto será necesario si tu actividad se desarrolla por rutas con buen piso, pero cuando los caminos son malos, una  amortiguación trasera contribuye mucho al confort del andar reclinado. Todos sabemos que nosotros no podemos amortiguar los pozos parándonos en los pedales mientras flexionamos nuestras piernas como los ciclistas "normales" ;por eso, no es raro que muchas veces se aceptemos "cargar" peso en una suspensión a cambio de viajar más cómodo.

Lito, éste incansable defensor y constructor de reclinadas que vive en el barrio de Moreno en Buenos Aires, se las ingenió para dotar de amortiguación a su reclinada larga de una forma un tanto original.
En este caso, Lito Pérez, en lugar de amortiguar la rueda trasera de su reclinada larga, lo hizo directamente en el asiento de su recli.

Algo parecido a ésta solución, la recuerdo en algunos viejos tractores agrícolas, que al no contar con amortiguadores en sus ruedas, alivian al conductor de los impactos del terreno, poniéndole suspensión a su butaca.

Cuatro bieletas móviles atornilladas al cuadro acompañan la oscilación del asiento de arriba abajo.
El resorte que amortigua el asiento de la reclinada  se ubica directamente bajo el mismo.


Cuando le pregunté a Lito si su  asiento amortiguado afectaba en algo su pedaleo en la reclinada, me explicó.
-"En el pedaleo no se nota diferencia alguna, aparte en éste cuadro flexiona el tuvo principal por el diseño largo de la bici.
Se suaviza el andar y todos los baches del camino.
El resorte tiene aproximadamente 5 cm de suspensión, rebota pero no golpea el cuerpo.
Además corrí el eje del manubrio hacia adelante, para no volcarlo y mantuve la altura entre el asiento y la pedalera.
Es muy cómoda y rápida al andar –termina explicando Lito.

Desde esta página nuestro aliento al constructor bonaerense por estar siempre buscando soluciones para las reclinadas que construye y compartirlas con todos nosotros. Pueden visitar su blog picando aquí.    http://litobike.blogspot.com/

martes, 9 de junio de 2015

Crónica reclinada: PEDALEANDO ENTRE BICIS TRADICIONALES

Por. Fabián Gómez
Fabián Gómez (50), es un profesor de educación Física que se hizo construir una hermosa bicicleta reclinada (Stylebike) con el objetivo de seguir haciendo ciclismo sin sufrir por sus problemas de columna.  Aquí, este deportista santafesino, nos cuenta la experiencia de participar en una prueba cicloturista de la cual tomaron parte mas de 130 ciclistas tradicionales.

-"Luego de haber retomado el entrenamiento -dice Fabián-, después una lesión en la rodilla que me tuvo unos cuantos meses sin pedalear y totalmente adaptado a mi bici reclinada, decidí participar en un evento cicloturístico en una ciudad cercana.

Alberto Alvez, María José Beltrán, Fabián Gómez y Giorgina Colom
Con unos amigos de nuestro grupo “Mortal Bike” y mi esposa nos dirigimos hacia allí, en una madrugada fría de junio a las 5:30 hs. Con el amigo Beto alistamos  el porta bicicletas en el techo del auto, y allí mi reclinada ocupó por primera vez ese lugar. En cuestión de una hora y media estuvimos en la ciudad de Marcos Juárez, prov. de Córdoba.

La neblina hizo lento el viaje, pero habíamos salido con tiempo suficiente.
Sabíamos que el recorrido ciclístico era de 65 km por ruta y nos esperaba el desayuno.
Para la fiscalización del evento nos agasajarían con una rica “paella”, tal como había sucedido en otra oportunidad en la que habíamos asistido en  2012. En en esa oportunidad yo participé con mi bicicleta convencional pero ahora era diferente.
Sé que por esta zona las reclinadas son muy escasas, así que con seguridad sería la única en medio de las convencionales. Todavía -dice Fabián - no me he acostumbrado a ser el centro de todas las miradas Como sabemos, el común de la gente, incluido a los ciclistas,  no están acostumbrados a este tipo de bicis , así que te miran como bicho raro. 
La reclinada de Fabián aguardando la partida.
Durante el desayuno algunos colegas se acercaron a mirar y a fotografiar la bici.
Algunos más interesados preguntaban sobre su fabricación y algún que otro detalle. Para mi sorpresa, un conocido quiso que le dé el número del fabricante y otro ciclista se acercó para comentarme que en varias oportunidades él mismo había fabricado algunas reclinadas como hobby, pero la mayoría la miraban de lejos. 

Para el momento de la pedaleada a las 9 hs, el clima se presentaba frío y ventoso.
Los primeros 35 km fueron con una leve bajada y el viento a favor, lo que hizo que no me costara mucho seguir al pelotón que por  momentos llego a marchar hasta 30 km por hora.
Dado mi estado físico, ese momento fue algo importante para mi, ya que en mis entrenamientos apenas superaba los 25 km/h. pero sabía que esa velocidad de ida la pagaría a la vuelta con viento en contra y en subida. 
Durante todo el recorrido siempre hubo alguno que se me acerco para preguntar algo sobre la reclinada. Preguntaban sobre su comodidad, la influencia del viento o por curiosidad se arrimaban para comentar algo. Luego de un breve descanso en la localidad de destino, entre refrigerio y fotos emprendimos  el regreso.
Como había supuesto, el retorno sobre la misma ruta fue duro para mí y en la mitad de la segunda parte se me hizo difícil seguir al pelotón.
Si bien por diferencia de altura me tapaba bastante bien el viento de frente, se me complicaba el avance cuando estaba a 45º y no tenía nadie que me cubriera. Tranquilo, a mi ritmo y bastante agotado completé el recorrido de este primer cicloturísmo con la reclinada, junto a más de 130 ciclistas convencionales. 

Por mi parte, me siento contento de haberme reintegrado nuevamente  a esta actividad deportiva recreativa.
Si bien terminé cansado por el esfuerzo físico, mi problema de columna no se hizo sentir más que lo habitual, sobre todo teniendo en cuenta que fueron 70 km de ruta, que en una bicicleta convencional sea de mountain bike o de ruta, nunca lo podría haber realizado, ya que las molestias que sufriría al otro día serían importantes.
Ahora me queda seguir entrenando con vista a próximos eventos y algún que otro desafío importante".
¡¡Gracias Profe por la experiencia
y la crónica de lo sucedido!!

Fabian Gómez, 50 años. 
Casilda, prov. Santa Fé, Argentina.

Un artículo anterior con la presentación de la Stilebike de Fabián lo puedes ver picando aquí.