sábado, 14 de enero de 2017

RECLINADO NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR...

Luciano Baglieto es un viajero insaciable. Nacido en Castelar, bajo el signo de Capricornio suele darle un portazo a esa vida cotidiana y tomar los caminos de América para recorrerlos en bicicleta. El viajar muchas veces sin dinero no fue obstáculo para conocer Bolivia, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela,  Brasil y distintas regiones de su país, la Argentina. Desde hace un tiempo cuenta con una espectacular HI -BENT M RACER PRO fabricada en San Justo y aquí nos cuenta su nueva experiencia como reclinado.

Luciano Baglietto
Al recordar cómo conoció las bicicletas reclinadas Luciano relata, que una vez viajando por Misiones le hicieron una entrevista en la radio de Posadas (capital de la Provincia). Al dejar la radio lo esperaba uno de los oyentes que le ofreció hospedarle en su casa. Ese muchacho -Hernán Maidana tenía una bicicleta reclinada. -Cuando la probé quedé enamorado –recuerda. 
Con ella me pasó algo muy loco. En ese viaje había salido sin dinero, así que una de las forma de conseguirlo era ir a la plaza con mi guitarra, armar una especie de stand con mis fotos, mi bicicleta y mis bolsos además de un banner que decía que estaba dando la vuelta al mundo. El muchacho que me estaba alojando en su casa me acompaña y él andaba en su bicicleta reclinada. Entonces pasaba algo muy loco, la gente, en lugar de ver lo que yo mostraba se acercaba a ver la bicicleta de este muchacho. 
Al final tenía que pedirle que la escondiera atrás porque la gente no me daba bola y no me colaboraban.



-Cuando uno viaja sin plata -me explica- , la bicicleta funciona como un imán y cuanta más gente se te acerca, más oportunidades tienes de conseguir contactos, colaboraciones y hospedaje. 
Entonces al ver la reacción de la gente con la bicicleta reclinada pensé, con esta bicicleta voy a llamar muchísimo más la atención y se me va a acercar muchísima más gente. 
Por eso me dije, YO TENGO QUE TENER UNA BICICLETA COMO ESA PARA MI PRÓXIMO VIAJE.

¿Y cómo te resultó la experiencia ahora que tienes la tuya? 

-Después que compré mi reclinada HI BENT hice un viaje de prueba de 650 km entre Buenos Aires- Tandil y Pinamar. El viaje duró dos semanas y la experiencia fue excelente. Sin dudas - me dije - ésta ES UNA BICICLETA PARA VIAJAR. 



-La postura de la HI-Bent es diferente a la que yo había probado en Misiones, ésta fue diseñada más para velocidad. Es más aerodinámica y uno va más apoyado sobre la espalda que sobre la cola.


En las fotos he  visto que tu reclinada al principio tenía suspensión delantera y ahora no. ¿A qué se debe?

-Yo no recomiendo usar bicicletas con suspensión- responde Luciano- , tanto si es una montain bike como una reclinada.  Las suspensiones pesan alrededor de 2,5 kg. contra 600 gramos de una horquilla de aluminio rígida.  
No considero que para viajar uno deba llevar suspensión, pero si entiendo que tienes que estar más atento al  peso de la bici. Por esa razón cambié la suspensión con la que vino equipada de fábrica por una horquilla rígida.

¿Crees que las bicicletas reclinadas son aptas para hacer cicloturismo?

-Si la bicicleta reclinada es más apta o no para el cicloturismo, yo solo te puedo hablar puntualmente de mi bicicleta.


 -Mi bicicleta Hi-Bent MRacing Pro está pensada y diseñada para hacer velocidad, no es una bicicleta diseñada para viajar. Uno va muy acostado y prácticamente lo que más apoya es la espalda, por lo que supongo, que ir con ella por caminos de ripio debe ser una tortura…no la he probado, pero creo que no se adaptaría bien. 



Ahora, si vas por ciudades y carreteras asfaltadas no tendrás problemas.
Lo que digo, es que si fuera una bicicleta diseñada para viajar sería más cómoda todavía, más versátil y liviana, aunque nunca deja de ser muy divertida. 
La reclinada que probé en Misiones, al tener otra geometría y ser  más corta entre ejes, la posición del ciclista era más erguida y apoyaba más la cola en el asiento y menos la espalda. Pienso que una reclinada con esa geometría se adaptarían mejor a terrenos accidentados.  

¿Cuál utilizarías en tus viajes?

-Dependiendo de cómo planifique mis viajes  yo optaría por una u otra bicicleta. 
Si yo sé que voy a hacer una ruta exclusivamente de ripio no iría con la reclinada, optaría con la mountain bike que sé que no tendría inconvenientes.


-Pero si voy a hacer un viaje como los últimos dos que hice, en el que recorrí autopista y rutas de asfalto, sin dudar elegiría la HI BENT. 
Los dos estilos son buenos para hacer cicloturismo pero teniendo en cuenta el terreno que recorrerás. 


-En cuanto a usarlas en la montaña entiendo que tiene una desventaja.
Los músculos que trabajan más en este tipo de bicicletas son los muslos y los gemelos en lugar de los isquiotibiales
Es decir, que los músculos más grandes de las piernas no entran en acción y ahí se nota la diferencia entre una bicicleta convencional y una reclinada.


-No digo que sea imposible subir cuestas con ella, pero trepar los 4500 mts como me tocó hacerlo en Bolivia, con la reclinada puede volverse un poco traumático.



-Entiendo que es muy difícil luchar contra años y años de desarrollo de las montain bike y  por eso son las bicicletas más vendidas.
Las reclinadas son bicicletas muy divertidas, muy llamativas, pero si me preguntas específicamente, te diría que las mountain bike son las más indicadas para viajar por todo tipo de terreno.


 Ahora, si me fuera de viaje por un año me llevaría la reclinada,  porque te suma posibilidades. 
A la gente le llaman mucho la atención estas bicicletas.

Te vi usando un tráiler tirado por tu reclinada. ¿Cómo te fue?

-No los recomiendo para nada, no lo volveré a usar. En mi viaje a Reconquista utilicé uno y la bicicleta iba pesadísima. Para viajes largos para mí  lo ideal es usar 4 alforjas y listo.


 -En viajes cortos basta con dos. 
Ese viaje se me hizo durísimo, pasé mucho calor, con viento en contra todos los días y encima la bicicleta pesadísima con el tráiler enganchado a ella.  No lo volvería a usar.

¿Qué buscas cuando salís a viajar en bici?

-Ni más ni menos que la SENSACIÓN DE LIBERTAD. La bici representa un desafío físico, mental. 
Viajar por lugares con temperaturas de 38, 39 grados, subir 25 kilómetros de cuestas, cruzar países, todo eso te da  una GRAN LIBERTAD.
Por ejemplo, darme cuenta mientras viajaba  sin dinero por el Amazonas, que jamás me faltó un plato de comida fue estupendo. 
Ser consciente que No necesitaba el dinero para vivir fue una experiencia increíble. 


-Eso me hizo crecer como hombre, como persona y aprendí un montón de valores, entre otras cosas, darle otra perspectiva a lo que uno tiene.

-Yo creo que soy un afortunado, me he dado todos los gustos que quise viviendo aventuras al límite.
Los viajes me hicieron crecer como persona, aprendí a resolver situaciones complejas y me di cuenta que lo que me propongo lo puedo conseguir, HAY QUE PROPONÉRSELO NO MÁS”.


-La vida es tan simple y sencilla que agradeces todos los días por tan hermoso regalo!


video

lunes, 2 de enero de 2017

¿Y SI EINSTEIN TENÍA RAZÓN?


Cavilaciones acerca de nuestras reclinadas y la gente. Crónica de un encuentro cercano de mal tipo.   

Se le atribuye a Albert Einsten, haber dicho que ERA MÁS FÁCIL DIVIDIR UN ÁTOMO QUE BORRAR UN PREJUICIO…y de esto me acordé hace poco  a raíz de la anécdota que ahora les cuento.



-¿Vamos a pedalear un poco? –me propuso mi vecino “el petiso”.
-Bueno dije y al rato estábamos rodando despreocupadamente por la costanera de Paysandú.
-“El Petiso” es el único vecino que le gusta salir a bicicletear con el “raro” del barrio,  es más, ¡HASTA ME HA DICHO QUE LE GUSTA!
-Como es medio “farolero” (le gusta mostrarse), me dijo una vez entre risas, “cuando salgo solo nadie me da bola, pero si vas vos en tu reclinada todo el mundo nos mira!! 

¡Y claro! –pensé – cuando pasamos la gente quedará esperando que atrás nuestro vengan los payasos, los monos y el resto del circo…POR ESO NOS MIRAN.



Lo cierto es, que esa tarde salimos para hacer un circuito junto al Río Uruguay dónde en verano la gente sale a correr, a caminar y andar en bici. 
Ese escenario es un “vergel” para mi compañero de ruta, porque “el petiso” es super- sociable y  un personaje que conoce a medio mundo.
Así que mientras pedalea va saludando a diestra y siniestra como político en campaña. 


A poco de andar, notó que unos metros más adelante, un reconocido ciclista de ruta pedaleaba haciendo nuestro mismo recorrido.
Mi compañero lo conocía, así que se le acercó a saludarlo con su cordialidad habitual. 
El otro respondió complacido HASTA QUE ME VIÓ EN MI RECLINADA. 


Un gesto fugaz le castigó el rostro y una expresión muy parecida a “¡¡QUIEN PISÓ EL SORETE DEL PERRO!!” se le pintó en la cara.
Fue tan evidente su desagrado por “mi compañía reclinada”, que el breve diálogo que intentaba mantener con mi compañero se volvió torpe e inconexo. 
“ESA COSA” que rodaba junto a él (es decir yo y mi reclinada), evidentemente lo perturbaba. 
-¡Qué pensarán de mí los que me conocen si me ven con éste a la RUEDA !! habrá pensado el pobre.


Al cabo de un rato y evidenciando su inocultable incomodidad, apenas encontró el primer desvío, farfulló una excusa y se hizo humo, en un atropellado y patético “mutis por el foro”.
Se ve – y no lo culpo - que verme pedaleando  TAN CÓMODO en mi sillón con ruedas a la par a su “reconocida  estirpe” de ciclista rutero, le cayó mal…mejor dicho, le cayó pal´ culo.  

Que yo me pusiera a rueda montando ese “allien” lo incomodó tanto como si la puta del burdel más conocida  lo saludara por su nombre delante de su mujer. 

Me causó gracias, pero no sorpresa porque  conozco la “cabeza” de muchos ciclistas que compiten o alguna vez lo hicieron. 
Sé de esa mezcla de sacrificio, testosterona, logros y ego que llenan el “disco duro” del ciclista tradicional. 
El rutero ama su deporte y su bicicleta, por eso tampoco le caen muy en gracia los ciclistas que hacen montain bike.

En su opinión, eso de andar a los saltitos por el campo es para los conejos no para los ciclistas serios... y mejor no preguntar que piensan de nosotros porque estamos en el horno.

Como ven los PREJUICIOS siempre están, todos los tenemos, salvo que algunos nos da lo mismo lo que piense el otro (que tampoco es tan así).

CAMBIANDO EL CHIP

No es fácil cambiar el chip a favor de las reclinadas. 
Las bicis tradicionales de hoy en día son cada vez más atractivas estéticamente, más livianas y vienen acompañadas por una aureola de gloria y de márketing que las hace casi inexpugnables. 

Sino piensen en el pobre iluso que aspira bajar unos kilitos haciendo ejercicio y  se compra su reluciente bicicleta.
El tipo piensa que con la bici adquiere los talentos de un ciclista consagrado.
Pasa lo mismo con el mal jugador de fútbol que compra los mismos  botines  de su ídolo pretendiendo inconcientemente parecerse a él.

Claro está, que si se lo dices, ni la inquisición le hará confesar esa debilidad, porque si alguna virtud tiene la publicidad bien hecha, es la de provocarte el deseo, hacerte comprar la mula, pero convencido de que la idea fue tuya.

Eso si, ahora que tienes la burra en casa y no sabes para que coño la compraste, te darás cuenta que te jodieron...pero eso no se reconoce NI MUERTO.

 MEA CULPA 
Fuera de eso, debemos ser sinceros y admitir, que nuestra postura reclinada no es muy “deportiva” que digamos. Puede ser naturalmente más aerodinámica, pero no trasmite esa imagen de “esfuerzo y deportividad” de las bicis normales.



Al ojo profano, la idea que estamos en la playa a punto de tomarnos una cervecita, es más fuerte que aquella que los convenza que estamos a punto de protagonizar una sacrificada gesta  ciclística.

Y como encima resultamos “raros”, es más difícil que la gente se sienta tentada a probar la experiencia. 

En fin, el desafío continúa siendo el mismo, HACER LAS RECLINADAS MÁS CONOCIDAS PARA LA GENTE Y DESPERTAR LA CURIOSIDAD POR ELLAS. 
Bajar un ciclista tradicional de su bici, sentarlo en una reclinada y esperar que las ventajas de una recumbent  los seduzcan, será todo un logro.
LOS AUTO-CONSTRUCTORES

Quienes ingresamos a este mundillo como auto-constructores la tenemos un poco más fácil. 
Nos gustan las reclinadas porque son “nuestros cacharros”, los hicimos nosotros mismos y por eso los queremos, los usamos y elogiamos sus virtudes. 
Son “nuestras creaciones”, pero no nos engañemos, así como para un padre no hay hijo feo, nosotros tampoco vemos nuestras reclinadas con los mismo ojos que los demás.

Por eso siempre aconsejo construir nuestras reclinadas cuidado los detalles y la estética.

Si conseguimos “llenar el ojo” y ganar una buena primera impresión, les harán creer que “son de fábrica y nos mirarán con otros ojos (al menos por un ratito).

Por supuesto que habrá otros casos que no lograremos siquiera que se pregunten por qué usamos estas bicicletas. 
Lo resolverán con un rápido “son uno manga  de loquitos extravagantes”. 
  

Sin embargo, si logramos  que un ciclista tradicional venza el tonto prejuicio de “como son raras no sirven”, o superen “el qué dirán si me ven en “esto”, entonces habremos dinamitado varios prejuicios y se hará realidad otra frase atribuida a Einsten, “La MENTE ES COMO UN PARACAÍDAS…SOLO FUNCIONA SI LA TENEMOS ABIERTA ". 

domingo, 16 de octubre de 2016

¡GRACIAS BICICLUB!

La Revista BICICLUB (Argentina) en su edición del mes de Octubre ha tenido la deferencia de publicar un artículo sobre las Bicicletas Reclinadas. En un reportaje que me realizó la periodista ROCIO CORTINA, esta importante publicación argentina, que abarca todas las ramas del ciclismo, me ha permitido poner en esta importante vidriera, las virtudes de las recumbent y contribuir así a la Visibilidad de este forma de andar en bici. Ante la dificultad que tendrán los lectores de otras partes del mundo  para acceder a esta publicación, aquí les transcribo la nota publicada.


Sandro Rivero González
“CON LAS RECLINADAS TODO ES DISFRUTE”
 Texto: ROCÍO CORTINA


Un uruguayo fanático de las bicicletas reclinadas relata el nacimiento de su pasión, las ventajas de estas bicis y nos presenta su blog, que ya lleva seis años de  actualizaciones periódicas sobre la temática.


“Cada tanto pruebo las bicis tradicionales porque me gustan, pero siempre vuelvo agradecido a mi recumbent”, declara el uruguayo Sandro Rivero, un ciclista de 54 años que defiende las bicis reclinas aunque sin considerarse un extremista: “Estas bicis no vienen a “dinamitar” el ciclismo que reconocimos, sino a complementarlo.” Residente desde hace más de 20 años en Paysandú y nacido en una familia ciclista, Rivero descubrió las reclinadas gracias e internet. 

Le generó curiosidad su estética y lo bien que se hablaba de ellas: “No podía explicarme por qué eran tan desconocidas si sus usuarios contaban de ellas maravillas.” Para no quedarse con la intriga, decidió probar una reclinada y develar él mismo el misterio: “El asiento súper cómodo que da apoyo no sólo a las asentaderas sino también a la espalda del ciclista es una de las principales razones para que luego sea difícil abandonarlas”, le cuenta a BICICLUB. 

El artículo tal como aparece en BICICLUB  en las páginas 26 y 27 en su edición de octubre.

Ya experimentado, Rivero cuenta con una reclinada en su haber, otra en construcción y además dos mountain bike y una rutera.  Con el descubrimiento llegó un nuevo desafío: conseguir una recumbent en Uruguay para transformarse en usuario era imposible, con lo cual decidió construirla: ”Junté toda la información posible en internet y al cabo de un tiempo disfrutaba de mi primera reclinada, que es la misma que utilizo hoy en día, aunque con mejoras que le incorporé con el correr del tiempo. En estos años fabriqué otras reclinadas pero me quedé siempre con la primera.” ¿Para qué usas tu recumbent?
Para pasear por la costanera sobre el Río Uruguay, que tengo la suerte de tener cerca de casa y para hacer ejercicio. Podría usarla para ir al trabajo, pero allí no cuento con la comodidad de un vestuario o ducha que me faciliten el cambio de ropa o la higiene. Por aquí las empresas no son muy conscientes de los beneficios que conseguirían de sus empleados si fomentaran el uso de la bici para llegar al trabajo. Si lo hicieran tendrían empleados más saludables, despiertos y de mejor humor.

¿Por qué las recomendás?

Por su aerodinámica, la comodidad que brindan y la cantidad de kilómetros que pueden hacerse con ellas sin experimentar molestias. Te sorprenderías al saber cuánto esfuerzo malgasta un ciclista tradicional solo para vencer la resistencia al avance. Ni hablar si ese mismo ciclista lucha con viento en contra. Si vas en una bicicleta reclinada inevitablemente eres más aerodinámico. Se atraviesa el aire ofreciendo menos resistencia y el viento en contra afecta muchísimo menos. Esa ventaja aerodinámica es la que posibilita que el récord mundial de velocidad para un ciclista se haya logrado con una bicicleta reclinada.
¿Qué no te puedes parar en los pedales? No importa, generas muchísima potencia cuando te recuestas en el respaldo de la bici y empujas los pedales. Algunos sostienen que esa es más potencia que la que conseguirás parándote en los pedales como un ciclista normal. Ejerces la fuerza igual que cuando en tu casa tienes que correr un mueble pesado y pones tu espalda contra la pared y empujas el peso con tus pies… Eso mismo imagínalo aplicando a los pedales. Con las reclinadas se termina el pretexto de no andar porque después nos duelo todo, con las reclinadas todo es disfrute.
¿Qué te ven como bicho raro cuándo las usas? Es posible, pero también es comprensible. Llevamos 150 años viendo el mismo concepto de bicicletas, y su diseño es tan simple que es difícil entender que a alguien se le ocurriera modificarlo. Para andar en una reclinada la timidez no es la mejor compañía, pero si las pruebas verás que el pánico escénico desaparece al disfrutar de sus beneficios.
Según Rivero González, otra bondad indirecta de la reclinada es la posibilidad de socializar. Las bicis llaman la atención y la gente se acerca a preguntar de qué se trata. “Los niños, con menos preconceptos que los grandes, suelen sorprenderse y quedan encantados”, asegura el uruguayo, cargado de anécdotas al respecto. “Me pasó que un grupo de niños mirara mi bicis y tratara de adivinar el costa de ese extraño aparato. En un ratito mi reclinada según ellos valía miles de dólares y yo pensaba… si supieran que voy sentado sobre un cuadro construido con un caño similar al que usan los tubos de escapes de los autos.”

Como consecuencia de su gusto por las reclinadas y de la cantidad de preguntas que la gente le hacía sobre ellas, Rivero González decidió publicar un blog. BICIRECLI URUGUAY que permanece en la web desde 2009 y por donde pasan cantidad de inventores y fanáticos de la comunidad reclinada: “Cuando comencé a investigar en internet, encontré muy poco material en español. Mostraban las reclinadas pero no explicaban cómo hacerse una. La actividad de bloguero reclinado me ha traído muchísimas satisfacciones. Me comunico con lectores y colegas de México, Perú, Canadá, Cuba, Ecuador, Puerto Rico, España, Bélgica; Italia Francia, Colombia, Brasil y principalmente de Argentina que ayudan a difundir esta forma de practicar el ciclismo.

CONSEJOS
Sin dolores 
Para los que quieran iniciarse en el arte de las recumbents, Rivero González da algunos consejos: ”cualquier reclinada se puede aprender a conducir tras un rato de intentarlo, pero te será más fácil en aquellas que tengan los pedales al mismo nivel más bajo que el asiento exageradamente reclinado”, explica, a la vez que insiste en la importancia de un pedaleo placentero: “las reclinadas están llamadas  a cubrir un amplio sector de gente a la que le gustarías pedalear de forma más cómoda y sin dolores. A las bicicletas reclinadas las considero una excelente “puerta de entrada al ciclismo”. Son muchos los que abandonan su ejercicio por las molestias que la bici tradicionales les provoca y con las reclinadas ese problema no existe”.

¿Cuáles son las preguntas más frecuentes que recibís sobre el tema?

Me consultan sobre el diseño de las reclinadas, como hacer ciertas partes, por ejemplo el asiento de la bici, que es uno de los componentes que no se puede sacar de una bicicleta normal. Otros preguntan sobre las reclinadas más accesibles para comenzar en este mundo. Algunos lectores me piden planos para fabricar sus recumbents y en muchos casos yo conecto a quien consulta con el reclinado que hizo la bicicleta y que apareció publicada en mi blog. Ellos se comunican entre sí e intercambian información de primera mano. Para mí es un gran placer ayudar a gente a que conozca estas curiosas bicicletas. Siempre digo que NADIE DESEA LO QUE NO CONOCE, por eso publicando mi blog trato de hacerlas un poco más conocidas. Pueden ser raras, pero son cómodas, rápidas y si los que las descubrimos no las abandonamos por algo es. 

Mi agradecimiento a BICICLUB y a Rocío Cortina por la nota.

sábado, 1 de octubre de 2016

Bicicletas reclinadas. LAS EXPERIENCIAS DEL "PROFE"

Luego de una cirugía de columna Fabián Gómez se vuelca a las bicicletas reclinadas para poder continuar con su actividad física. La bicicleta convencional le había agudizado las molestias y él como profe de educación física se negaba a dejar esta actividad.
Lo interesante de su historia, es que Fabián se involucra frecuentemente en salidas con ciclistas tradicionales y participó recientemente en el DESAFÍO EXTREMO DE ROJAS, una competencia de rural bike que se corre a lo largo de 100 km por caminos rurales y que son todo un desafío para un ciclista reclinado. De esta forma el profe Fabián nos involucra en su historia.

-Hace 3 años comencé a usar mi bicicleta reclinada, cuando a raíz de las molestias en mi columna nació la idea de construir una reclinada. En una conversación con Gabriel Zwenger   en una de tantas salidas de “Masa Crítica”,  le propuse queme la fabricara y Gabriel que es diseñador de bicicletas por hobby aceptó la idea. Se tomó su tiempo, mientras mi ansiedad crecía hasta que luego de varias pruebas llegó el día. 
PEDALEAR RECLINADO
-La adaptación a la reclinada fue bastante rápida, para el equilibrio no tuve problemas, pero si notaba su sensibilidad a las irregularidades del terreno por su rueda pequeña delantera rodado 20”, pero enseguida me fascinó la nueva visión del terreno que tenía,  una cómoda visión panorámica del paisaje. Con algunas salidas nos fuimos conociendo y descubriendo que había ganado en muchos puntos a favor con mi reclinada, el más importante era que la columna dejó de doler y había perdido en otros, pero eran los menos importantes. 

-Con el tiempo llegó una prueba fundamental para mi reclinada,  que era llevarla a la montaña. Si bien ya había descubierto que su punto débil eran las subidas me fui preparado y con un cambio de Piñón donde el más grande es de 34 dientes sumado a un plato pequeño, algunos recorridos se facilitaron, pero la imposibilidad de poder pararme en los pedales para escalar las subidas más duras me hicieron caminar más de una vez. 
A medida que crecieron la cantidad de kilómetros que podía recorrer prácticamente sin molestias mayores en mi columna, surgió la idea de participar en el “Desafío Extremo de Rojas”, prueba de larga duración donde se compite en todo tipo de bicicleta sobre 100, 200 y 400 km . Como el recorrido es por caminos rurales, la más elegidas son la MTB; pero como en la prueba existe la categoría “Recumbent” me propuse entrenar un poco más para llegar con comodidad. El primer año que participé también lo hizo  Sergio Barrera  minusválido que por su condición podríamos catalogarlo como reclinado ya que utilizaba una hands Bike, pero este 2016 fui el único en mi categoría. 

MODIFICANDO LA RECLINADA
-Con el uso intensivo de mi reclinada llegó el momento de reemplazar alguna de sus partes como la horquilla delantera, para rodado 20, que no fue diseñada para “el mal trato” que recibió en estos años.
La comparación de ambas ruedas delanteras sin duda favorece al rodado R24. Su mayor diámetro mejora el andar en terrenos desparejos ya que no "copia" tan fielmente las imperfecciones del camino mejorando el rodar de la reclinada. 

Fue así que aprovechando el auge que están teniendo los rodados 27.5” decidí cambiar la horquilla delantera por una para rodado 26 y colocar en ella una rueda R24. En la parte trasera reemplacé  el clásico rodado 26 por una rueda 27.5 que cabía sin problemas en el horquillón trasero. 
Esto le dio mas altura a la bici y una notable mejora en la absorción de las irregularidades del terreno.

Los rodados de mayor diámetro elevan la altura del asiento y levantan levemente la "nariz" de la reclinada.

Teniendo en cuenta que el 90% de mis recorridos son siempre por caminos rurales el cambio me benefició y la reclinada mantuvo su estética original y prácticamente no modificó mi posición sobre ella. 
Fabian probando su reclinada con el nuevo rodado. El rodado R24 es el camino intermedio entre el 20" y el rodado 26" a los que no podemos aspirar los ciclistas de piernas cortas. La reclinada con  dos ruedas 26 ponen la bicicleta en una altura que dificulta las paradas y arranques, al quedar con los pies "colgados" o con poco contacto con el piso. 

VOLVIENDO A LA BICI TRADICIONAL
En muchas oportunidades con mi esposa y los amigos del grupo Mortal Bike usamos un feriado de octubre que cae en primavera para hacernos una escapadas a las sierras de Córdoba. Luego de mi primera y dura experiencia  con la reclinada por esos lugares, decidí retomar un poco de entrenamiento sobre mi vieja bicicleta de mountain bike y utilizarla en esta oportunidad.
A medida que aumentaba la cantidad de kilómetros fui sintiendo las molestias que ya había olvidado, dolor en las muñecas, cervical, en el trasero, todo eso  hace que el momento de práctica deportiva se vuelva una pequeña tortura.
Creo –finaliza diciendo Fabián- que eso ocurre por la desadaptación a usar la bici convencional por un prolongado período. 

LA MIRADA DEL QUE TE VE DE AFUERA
Fabián, también tiene un activo perfil en Facebook dedicados a las BICICLETAS RECLINADAS. Su página la puedes buscar por  (RECLINADAS CASILDA) y en él describe algunas reacciones de la gente que lo ha visto pedaleando su reclinada. 

-Desde que comencé a usar mi reclinada, hace tres años, los disimiles comentarios que he recibido son innumerables. Muchos son elogiosos otros no tantos y hasta algunos podríamos catalogarlos como ofensivos. Otros son gracioso y divertidos u también encuentras la indiferencia de ciertos grupos ciclísticos; desde:-..."esta es una bicicleta para vagos"-, como si no hubiera que pedalear como en cualquier otra.
Otro comentario..."me iba a hacer una de estas pero mi mujer me dijo: vas a parecer un boludo en eso"... y hasta -..."uh!.. pensé que eras discapacitado". Evidentemente no es para cualquiera moverse en una bicicleta reclinada, por lo menos no por estas parte del planeta, así que si en algún momento de tu vida se te ocurre andar en este tipo de bici, espero que estés preparado y no tengas inhibiciones… algo cambiará en tu vida.


Mi agradecimiento al “profe” por haber enriquecido mi blog con su experiencia de reclinado super activo.

viernes, 30 de septiembre de 2016

CUANDO LA VIDA TE "CORTA LA CADENA". LAMENTABLE MUERTE DE UN CICLISTA APASIONADO

Hace unos días un ciclista argentino que circulaba por Río de Janeiro encontró la muerte al ser atropellado por un ómnibus urbano. 

Esa podría ser una de las tantas lamentable noticia que tapizan los diarios. Al igual que otras, ésta crónica también estaba protagonizada por un hermano, un hijo o el amigo de alguien. En este caso, la víctima fatal fue Máximo Gorosito (28), y a Maxi lo habíamos conocido cuando se estuvo alojando en casa mientras viajaba en bicicleta rumbo al Brasil.

Como todo ciclista viajero que pasó por mi casa y se vinculó con mi familia, Maxi dejó sus recuerdos, su historia y por último esta amarga sensación de que la vida no es justa, o nosotros nos resistimos a entender sus reglas. Cuando estuvo aquí, dos cosas me llamaron la atención en él; su increíble actitud para enfrentar la nueva vida en Brasil y la confianza que tenía en si mismo para conseguirlo. Maxi viajaba "ligero de equipaje", todo lo que llevaba para instalarse en Brasil estaba en sus alforjas. Recuerdo que de una de ellas sacó un vaso que el mismo había tallado en madera y que lo enseñaba orgulloso. Era carpintero y mecánico de bicis además de un apasionado y experimentado ciclista.
Maxi partiendo de Paysandú con destino a Florianópolis, lo esperaban 1300 km de pedaleo.

Cuando le pregunté por qué viajaba a Brasil simplemente me contestó porque siempre quise vivir ahí...sin sospechar que justamente allí se "cortaría la cadena" de su vida. Maxi, que haya paz en tu tumba y consuelo en tus familiares y amigos.   
Sandro Rivero y Flia.
Anfitriones Warm Showers (Duchas calientes)
Paysandú - Uruguay

domingo, 4 de septiembre de 2016

PACO HERRERO: EXPERIMENTAR LAS RECLINADAS

 La primera vez que se topó con una reclinadas fue cuando pedaleando por las carreteras de Huesca vio un extraño ciclista tripulando un trike. Tanto llamó su atención aquel vehículo, que comenzó a buscar información en internet “sobre esos extraños cacharros y sus locos dueños según cuenta”.

Paco Herrero natural de Zaragoza, descubrió entonces el excelente foro español GRANABIKE y otros sitios en inglés que le corrieron el telón de éste mundo poco conocido del ciclismo.
Paco (47) cuya profesión es la de técnico informático, recuerda el día en que comenzó a tomarse en serio la idea de experimentar con las reclinadas.  
-Para mí –dice Paco- el punto de inflexión fue cuando hace más de un año, al volver de una ruta especialmente larga, me tocó luchar con un fuerte viento de cara.
Dada mi envergadura, (mido 1,83 m) con bastante volumen, el viento me hizo sufrir bastante y empecé a plantearme seriamente  hacerme de una reclinada.


Paco en medio de una salida en carretera."La baja resistencia al viento, con el famoso "Cierzo" que se da en la zona de Zaragoza, para mi es una gran ventaja".

-Mirando los precios de las nuevas me decidí a buscar en el mercado de segunda mano, ya que no me alcanzaba para una nueva. 
Buscaba una reclinada para carretera, con las mismas ruedas que una bicicleta normal,  y encontré una en una tienda especializada en reclinadas de Madrid, 3ike . Hoy tengo una Optima High Baron de exposición a un precio razonable.
Investigando el reviews de la máquina encontré dos que terminaron por decidirme.
Como afirma Rob Williams en su review, me atrajo la belleza de la máquina y así que tomé mi coche y me fui para para Madrid.
Una vez allí, gracias a Jason de 3ike que me dio muy buenos consejos, puede probar la Optima y tras una caída sin consecuencias terminé de convencerme. 



De esto que les cuento hace ya un año y más de 4.200 km realizados con ella por las carreteras aragonesas. Cuando recuerda los comienzos Paco dice, al principio tienes que aprender a ir en bici de nuevo con algunas caídas, ensayando en sitios sin público, que si ya da vergüenza caerse con una bicicleta normal, mucho peor con una reclinada que llama mucho más la atención.

Cuando Paco reseña sus conclusiones señala, mis experiencias con la reclinada son muy positivas, tras el periodo de aprendizaje ya voy hasta por la ciudad respetando semáforos y sin ningún problema.
Cuando le pregunto si abandonó definitivamente la bici tradicional me cuenta que para el ciclismo de carretera ya solo uso la reclinada y en ciclismo de montaña todavía utilizo una BTT tradicional, aunque estoy restaurando un trike de segunda mano para este menester.

-¿Crees que la reclinadas en algún momento pueden tener más popularidad o seguirán siendo conocidas y utilizadas por unos pocos?

-Yo creo que seguirán siendo usadas por unos pocos, pero poco a poco serán más conocidas, de hecho en mi ciudad ya somos dos y cada vez más conocidos.


 La Optima High Baron 

¿Que inconveniente encuentras en ella que puede dificultar su aceptación por parte de los ciclistas?

El precio que tienen es un inconveniente importante. Por otra parte, si tenemos en cuenta la aceptación que tienen las pruebas tradicionales del ciclismo de carretera, que están siempre asociadas a la épica ciclística, alimentada por iconos y leyendas populares, todos ellos protagonizados por bici tradicionales, es lógico que la gente busque  parecerse a sus leyendas, ya sea en material, equipamiento o retos personales.
Cuando lo consulto sobre las ventajas que encontró en esta nueva forma de ir en bici, Paco señala, la baja resistencia al viento, con el famoso "Cierzo" que se da en la zona de Zaragoza, para mi es una gran ventaja.
La comodidad, al terminar una ruta por larga que sea, lo único que tienes cansado son las piernas, sin dolores en espalda, manos, muñecas, posaderas, etc.

Hermosos entornos para enmarcar un bello diseño una reclinada de ruta.

Los inconvenientes:

-Por lo general son más pesadas que una bicicleta normal, pero esta desventaja suele compensarse con la aerodinámica de las reclinadas.
Son difíciles de manejar en un principio, hay que volver a aprender a ir en bici, pero también nos costó aprender con las bicicletas verticales, pero de eso no nos acordamos porque hace mucho tiempo.
Para terminar Paco culmina diciendo, las reclinadas no son para tímidos, ya que llaman la atención por donde quiera que pases, pero para mí ese no es un problema.

Gracias Paco por compartir tu experiencia con los lectores del blog y a seguir disfrutando de tu hermosa Máquina.

Aquí les dejo los link para visitar las páginas investigasdas por Paco antes de comprar su reclinada.



viernes, 26 de agosto de 2016

ASIENTO DE MADERA PARA TU RECLINADA

Si bien cuando construimos una reclinada artesanal utilizamos muchas partes de las bicicletas normales, el asiento es la pieza que - al menos en Sudamérica- que no conseguiremos en almacenes ni tiendas de bicis.

Los asientos de nuestras reclinadas suelen ser un punto de preocupación cuando los fabricamos nosotros mismos.  En general no conocemos sus medidas, desconocemos en qué parte les haremos las curvas lumbares para hacerlos más anatómicos  y por último deberemos definir el material con el cual lo construiremos. 


Allí entrarán a jugar nuestras habilidades para trabajar con determinados materiales (fibra de vidrio, aluminio, chapa o madera), las herramientas que dispongamos y en algunos casos el espacio de trabajo en el que podamos hacer más o menos basura.
Dependiendo de la estética que le queramos dar a nuestra bici, al peso que deseamos que tenga, los asientos de madera pueden ser una opción inicial que luego pueden servir de banco de prueba para construir otras versiones mejoradas en otros materiales.


En este artículo les comparto un trabajo generosamente cedido por ENRIQUE DEMARCHI  (Venado Tuerto – Santa Fé – Argentina), que recurrió a la madera para equipar a una de sus nuevas reclinadas.

Para este asiento Enrique me cuenta que utilizó en su estructura (las tablas que “dibujan” las curvas lumbares), un terciado fenólico de 10 mm.  de espesor y maderas de elástico (o parrilla) de cama atornilladas y pegadas al fenólico.


Una vez pintado también le practicó algunos agujeros a los soportes horizontales para alivianar la estructura. El asiento irá tapizado con goma.
En la parte central del asiento Enrique le dejará un espacio entre las láminas de goma para que sirva de ventilación y descanso de la columna vertebral.


-En cuanto al asiento de madera, esta todo ensamblado con tornillos autoroscantes bastantes finos... previo paso de una mecha de 1,5 mm. para que la madera que hace de nervio no se raje... ya que el tornillo entra de punta sobre el canto de la misma que tiene 10 mm de espesor. También le agregué antes de atornillar un poco de cola vinílica para madera. 

-Es asiento es pesado en relación a otros – me dice Enrique- pero sin duda  es otra opción para  fabricar una de las partes más importantes y que le dan su razón de existir a las bicicletas reclinadas.