domingo, 10 de septiembre de 2017

FERNANDO TEJÓN: “La reclinada ha supuesto para mí un punto de inflexión”.


Desde hace un tiempo Fernando Tejón adquirió en Polonia el cuadro su bicicleta reclinada que terminó armando en su ciudad PONFERRADA – ESPAÑA. Como nos pasa a todos, tras las primeras experiencias, Fernando fue modificando su bici para adaptarla a sus necesidades, pero sobre todo admite que reclinada lo devolvió a la actividad física y a sentirse bien. 


-Tras un sinfín de modificaciones he llegado a una configuración de la bici que me satisface plenamente. Me resulta muy cómoda y agradable de usar en carretera que es su hábitat natural. Por otro lado gracias a un uso regular y a una alimentación cuidada, he mejorado notablemente mi forma física, lo que me anima a continuar usándola y a compaginarla con otras disciplinas. Las satisfacciones que da la práctica deportiva acompañada de hábitos saludables son de primer orden.
Sigo con la reclinada haciendo generalmente rutas de entre 50 y 100 km-comenta Fernado. Gracias a eso, a otras prácticas deportivas moderadas, ahora cuido mucho mi alimentación haciéndola equilibrada y eliminando o restringiendo al máximo la comida basura he adelgazado poco a poco más de 20 kg poniéndome en mi peso según las tablas de IMC. Además los análisis muestran que estoy en la "zona verde" en niveles de grasa, musculares, hidratación, etc. Satisfacción en lo físico que obviamente tiene su reflejo en lo mental.

-La reclinada ha supuesto para mí un punto de inflexión-afirma Fernando-  Podía haber sido cualquier otra cosa lógicamente, pero es a ella a quien tengo que agradecer haber iniciado todos los positivos cambios que he hecho. El agradecimiento se extiende, claro está, a todos los que han compartido información sobre el tema entre los que te encuentras en lugar destacado.
Con mis mejores deseos y agradecimiento te envío un cordial saludo.



Puedes obtener más información de este reclinado español visitando su blog en el que cuenta su aventura de descubrir y disfrutar las posibilidades que le ha dado su reclinada. PICANDO AQUÍ

domingo, 27 de agosto de 2017

CARLOS WENDEL "MI CONSEJO ES QUE SE ANIMEN, PRUEBEN Y TRATEN DE COPIAR MODELOS YA PROBADOS"

Carlos (50) reconocer haber heredado su pasión por las bicicletas de su
padre quien fue ciclista desde muy joven.  -“Siempre quise buscarle la vuelta a la incomodidad que me producía la postura de las bicicletas tradicionales-reconoce Carlos-, es por eso que gracias a internet, hace algunos años encontré las bicicletas reclinadas.


-Inmediatamente construí un trike que ya no lo tengo porque lo presté y volvieron solo partes...Después de esto, pasó un buen tiempo hasta que comencé a construir una reclinada de dos ruedas. Fue entonces que tuve problemas con la estabilidad y terminé abandonando.
CARLOS WENDEL  vive en Villa Mercedes, una localidad ubicada en la provincia de San Luis a 732 km de Buenos Aires y trabaja como docente de Carpintería en una escuela Técnica. En el ámbito particular Carlos es luthier.


Cuando le pregunto si tiene algún punto de contacto su profesión de luthier con la fabricación de una reclinada responde, si bien no hay mucha similitud con la luthería, creo que ambas actividades sí están ligadas por la creatividad.
Continuando con su reseña Carlos recuerda su nuevo intento por tener una reclinada. Un día buscando otra vez algún modelo para construir, conocí a Enrique Demarchi, que me brindó su apoyo incondicional y salió la actual reclinada!



-Probé varias formas con la dirección y no resultaba, vi uno de los modelos de Demarchi, con dirección debajo del asiento, hice la prueba y me resultó muy cómodo. Este tema fue la parte más compleja del proyecto. La primera experiencia a bordo fue un poco inestable, le consulté a Enrique y me respondió que sólo era cuestión de acostumbrarse.  


Así comienza la gestación de una reclinada. Prueba y error, paciencia y creatividad para lograr el objetivo...pedalear tu propia creación.

Carlos me cuenta que usa en su reclinada en ruta para hacer actividad física. En la ciudad me resulta todavía un poco complejo el manejo, por el tránsito vehicular.



Respecto a la reacción de la gente cuando lo ve pedaleando su reclinada me dice, Cuando me ven circular con la reclinada, me observan como "bicho raro", algunos se animan a preguntar y mi respuesta es muy simple: "es la bici más cómoda que he usado, sólo el que la usa puede entenderlo"





Este es el molde de madera que ayudará a dar forma al futuro asiento de la reclinada, una de las piezas que necesariamente tendremos que fabricar porque no es posible "rescatarla" de otra bici en desuso como ocurre con otras partes de una bicicleta reclinada. 




Observese los huecos practicados al costado del molde que sirven para el anclaje de las morsas que ajustarán las maderas encoladas a las curvas que sugiere el molde.


Carlos exhibiendo el asiento terminado al retirarlo de la prensa. Tal vez éste sea una de las etapas de construcción de su reclinada, donde su oficio de luthier le facilitó el trabajo. -El molde lo fabriqué con las curvaturas que me pasó Enrique Demarchi - me cuenta, lo hice con 3 terciados de 3 mm y tuve que humedecer con agua caliente para facilitar el curvado , luego coloque cola vinilica para luego prensarlo. 


Por último le pedí a Carlos un consejo para aquellos que están pensando en hacerse una reclinada y me dijo, “mi consejo es que se animen, prueben y traten de copiar modelos que ya están probados. Aclaro que corté, soldé, pinté muchas, muchas veces! Pero aunque a veces me sentí decepcionado, seguí adelante hasta lograrlo!  

LAS MEDIDAS DE LA RECLINADA

El cuadro está fabricado con caños estructurales de pared 1,6 mm. Distancia entre ejes: 104cm . Altura del piso al asiento: 62cm. Altura del piso a caja pedalera: 70cm. Se regula la distancia según la altura del ciclista. El rodado es 26-20.


Nota de redacción: Mi permanente agradecimiento a ENRIQUE DEMARCHI por haber hecho posible este artículo al facilitar el contacto con Carlos Wendel, y por su incansable trabajo en favor de las reclinadas y tantos otros temas que provocan su inquieta creatividad. A Enrique lo pueden encontrar en RECUMBIKE ARGENTINA



viernes, 14 de abril de 2017

WOLF & WOLF: CUANDO LOS LOBOS SE PONEN A CONSTRUIR BICICLETAS RECLINADAS


 Todo indica que las reclinadas WOLF & WOLF son un asunto de familia. Según cuentan sus responsable, el proyecto nace de la pasión compartida en la familia de hacer largas excursiones en bicicleta por los paradisíacos Alpes Suizos.
Desde 1996 buscan la bicicleta ideal para encausar su pasión por los viajes cicloturísticos. 


Franz Furmaniak, Gabriel Wolf, Susane Wolf y Florian Wolf son los responsables de esta firma.

La parte trasera de la Apes Tourer AT1 muestra la robustéz de su cuadro así como la utilización de un solo brazo en su tren delantero. La ausencia de suspensión en ambos ejes tal vez obligan a los fabricantes a dotar algunos de sus modelos con neumáticos de perfil alto para absorber las imperfecciones del camino.

Para eso han recurrido a un modelo bajo, configurado con rueda 26 atrás y 20 adelante y un cuadro rígido con reminiscencia a la emblemática P38 americana al que han rediseñado acomodándola a sus propias necesidades. La búsqueda siempre es la misma, buena trasmisión de  potencia, rigidez en el cuadro y  poco peso (13, 6 kg).

El atractivo perfil de la Wolf &Wolf

La estructura del cuadro al desnudo. Aquí se destaca mejor el único brazo ahuecado que porta la rueda delantera.


El asiento dispuesto a unos 35 grados forma parte de la estructura general del cuadro. Las dimensiones del mismo pueden ser adaptados a las medidas del usuario.


Dada la estructura trasera formada por caños finos, las WOLF & WOLF son armadas en los bancos del taller donde se asegura que todos sus componentes sean soldados correctamente. En el armado de las máquinas  muchas veces participan los futuros dueños de la reclinadas, con lo que la experiencia de montarse a una WOLF & WOLF termina siendo es una cosa muy personal.


La firma promociona sus WOLF & WOLF Alpes Tourer AT1 como "las reclinadas  para viajes ilimitados".  

Sus fabricantes han subidos videos explicativos del montaje de sus reclinadas que Uds. pueden seguir picando en estos link.




sábado, 14 de enero de 2017

RECLINADO NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR...

Luciano Baglieto es un viajero insaciable. Nacido en Castelar, bajo el signo de Capricornio suele darle un portazo a esa vida cotidiana y tomar los caminos de América para recorrerlos en bicicleta. El viajar muchas veces sin dinero no fue obstáculo para conocer Bolivia, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela,  Brasil y distintas regiones de su país, la Argentina. Desde hace un tiempo cuenta con una espectacular HI -BENT M RACER PRO fabricada en San Justo y aquí nos cuenta su nueva experiencia como reclinado.

Luciano Baglietto
Al recordar cómo conoció las bicicletas reclinadas Luciano relata, que una vez viajando por Misiones le hicieron una entrevista en la radio de Posadas (capital de la Provincia). Al dejar la radio lo esperaba uno de los oyentes que le ofreció hospedarle en su casa. Ese muchacho -Hernán Maidana tenía una bicicleta reclinada. -Cuando la probé quedé enamorado –recuerda. 
Con ella me pasó algo muy loco. En ese viaje había salido sin dinero, así que una de las forma de conseguirlo era ir a la plaza con mi guitarra, armar una especie de stand con mis fotos, mi bicicleta y mis bolsos además de un banner que decía que estaba dando la vuelta al mundo. El muchacho que me estaba alojando en su casa me acompaña y él andaba en su bicicleta reclinada. Entonces pasaba algo muy loco, la gente, en lugar de ver lo que yo mostraba se acercaba a ver la bicicleta de este muchacho. 
Al final tenía que pedirle que la escondiera atrás porque la gente no me daba bola y no me colaboraban.



-Cuando uno viaja sin plata -me explica- , la bicicleta funciona como un imán y cuanta más gente se te acerca, más oportunidades tienes de conseguir contactos, colaboraciones y hospedaje. 
Entonces al ver la reacción de la gente con la bicicleta reclinada pensé, con esta bicicleta voy a llamar muchísimo más la atención y se me va a acercar muchísima más gente. 
Por eso me dije, YO TENGO QUE TENER UNA BICICLETA COMO ESA PARA MI PRÓXIMO VIAJE.

¿Y cómo te resultó la experiencia ahora que tienes la tuya? 

-Después que compré mi reclinada HI BENT hice un viaje de prueba de 650 km entre Buenos Aires- Tandil y Pinamar. El viaje duró dos semanas y la experiencia fue excelente. Sin dudas - me dije - ésta ES UNA BICICLETA PARA VIAJAR. 



-La postura de la HI-Bent es diferente a la que yo había probado en Misiones, ésta fue diseñada más para velocidad. Es más aerodinámica y uno va más apoyado sobre la espalda que sobre la cola.


En las fotos he  visto que tu reclinada al principio tenía suspensión delantera y ahora no. ¿A qué se debe?

-Yo no recomiendo usar bicicletas con suspensión- responde Luciano- , tanto si es una montain bike como una reclinada.  Las suspensiones pesan alrededor de 2,5 kg. contra 600 gramos de una horquilla de aluminio rígida.  
No considero que para viajar uno deba llevar suspensión, pero si entiendo que tienes que estar más atento al  peso de la bici. Por esa razón cambié la suspensión con la que vino equipada de fábrica por una horquilla rígida.

¿Crees que las bicicletas reclinadas son aptas para hacer cicloturismo?

-Si la bicicleta reclinada es más apta o no para el cicloturismo, yo solo te puedo hablar puntualmente de mi bicicleta.


 -Mi bicicleta Hi-Bent MRacing Pro está pensada y diseñada para hacer velocidad, no es una bicicleta diseñada para viajar. Uno va muy acostado y prácticamente lo que más apoya es la espalda, por lo que supongo, que ir con ella por caminos de ripio debe ser una tortura…no la he probado, pero creo que no se adaptaría bien. 



Ahora, si vas por ciudades y carreteras asfaltadas no tendrás problemas.
Lo que digo, es que si fuera una bicicleta diseñada para viajar sería más cómoda todavía, más versátil y liviana, aunque nunca deja de ser muy divertida. 
La reclinada que probé en Misiones, al tener otra geometría y ser  más corta entre ejes, la posición del ciclista era más erguida y apoyaba más la cola en el asiento y menos la espalda. Pienso que una reclinada con esa geometría se adaptarían mejor a terrenos accidentados.  

¿Cuál utilizarías en tus viajes?

-Dependiendo de cómo planifique mis viajes  yo optaría por una u otra bicicleta. 
Si yo sé que voy a hacer una ruta exclusivamente de ripio no iría con la reclinada, optaría con la mountain bike que sé que no tendría inconvenientes.


-Pero si voy a hacer un viaje como los últimos dos que hice, en el que recorrí autopista y rutas de asfalto, sin dudar elegiría la HI BENT. 
Los dos estilos son buenos para hacer cicloturismo pero teniendo en cuenta el terreno que recorrerás. 


-En cuanto a usarlas en la montaña entiendo que tiene una desventaja.
Los músculos que trabajan más en este tipo de bicicletas son los muslos y los gemelos en lugar de los isquiotibiales
Es decir, que los músculos más grandes de las piernas no entran en acción y ahí se nota la diferencia entre una bicicleta convencional y una reclinada.


-No digo que sea imposible subir cuestas con ella, pero trepar los 4500 mts como me tocó hacerlo en Bolivia, con la reclinada puede volverse un poco traumático.



-Entiendo que es muy difícil luchar contra años y años de desarrollo de las montain bike y  por eso son las bicicletas más vendidas.
Las reclinadas son bicicletas muy divertidas, muy llamativas, pero si me preguntas específicamente, te diría que las mountain bike son las más indicadas para viajar por todo tipo de terreno.


 Ahora, si me fuera de viaje por un año me llevaría la reclinada,  porque te suma posibilidades. 
A la gente le llaman mucho la atención estas bicicletas.

Te vi usando un tráiler tirado por tu reclinada. ¿Cómo te fue?

-No los recomiendo para nada, no lo volveré a usar. En mi viaje a Reconquista utilicé uno y la bicicleta iba pesadísima. Para viajes largos para mí  lo ideal es usar 4 alforjas y listo.


 -En viajes cortos basta con dos. 
Ese viaje se me hizo durísimo, pasé mucho calor, con viento en contra todos los días y encima la bicicleta pesadísima con el tráiler enganchado a ella.  No lo volvería a usar.

¿Qué buscas cuando salís a viajar en bici?

-Ni más ni menos que la SENSACIÓN DE LIBERTAD. La bici representa un desafío físico, mental. 
Viajar por lugares con temperaturas de 38, 39 grados, subir 25 kilómetros de cuestas, cruzar países, todo eso te da  una GRAN LIBERTAD.
Por ejemplo, darme cuenta mientras viajaba  sin dinero por el Amazonas, que jamás me faltó un plato de comida fue estupendo. 
Ser consciente que No necesitaba el dinero para vivir fue una experiencia increíble. 


-Eso me hizo crecer como hombre, como persona y aprendí un montón de valores, entre otras cosas, darle otra perspectiva a lo que uno tiene.

-Yo creo que soy un afortunado, me he dado todos los gustos que quise viviendo aventuras al límite.
Los viajes me hicieron crecer como persona, aprendí a resolver situaciones complejas y me di cuenta que lo que me propongo lo puedo conseguir, HAY QUE PROPONÉRSELO NO MÁS”.


-La vida es tan simple y sencilla que agradeces todos los días por tan hermoso regalo!


video

lunes, 2 de enero de 2017

¿Y SI EINSTEIN TENÍA RAZÓN?


Cavilaciones acerca de nuestras reclinadas y la gente. Crónica de un encuentro cercano de mal tipo.   

Se le atribuye a Albert Einsten, haber dicho que ERA MÁS FÁCIL DIVIDIR UN ÁTOMO QUE BORRAR UN PREJUICIO…y de esto me acordé hace poco  a raíz de la anécdota que ahora les cuento.



-¿Vamos a pedalear un poco? –me propuso mi vecino “el petiso”.
-Bueno dije y al rato estábamos rodando despreocupadamente por la costanera de Paysandú.
-“El Petiso” es el único vecino que le gusta salir a bicicletear con el “raro” del barrio,  es más, ¡HASTA ME HA DICHO QUE LE GUSTA!
-Como es medio “farolero” (le gusta mostrarse), me dijo una vez entre risas, “cuando salgo solo nadie me da bola, pero si vas vos en tu reclinada todo el mundo nos mira!! 

¡Y claro! –pensé – cuando pasamos la gente quedará esperando que atrás nuestro vengan los payasos, los monos y el resto del circo…POR ESO NOS MIRAN.



Lo cierto es, que esa tarde salimos para hacer un circuito junto al Río Uruguay dónde en verano la gente sale a correr, a caminar y andar en bici. 
Ese escenario es un “vergel” para mi compañero de ruta, porque “el petiso” es super- sociable y  un personaje que conoce a medio mundo.
Así que mientras pedalea va saludando a diestra y siniestra como político en campaña. 


A poco de andar, notó que unos metros más adelante, un reconocido ciclista de ruta pedaleaba haciendo nuestro mismo recorrido.
Mi compañero lo conocía, así que se le acercó a saludarlo con su cordialidad habitual. 
El otro respondió complacido HASTA QUE ME VIÓ EN MI RECLINADA. 


Un gesto fugaz le castigó el rostro y una expresión muy parecida a “¡¡QUIEN PISÓ EL SORETE DEL PERRO!!” se le pintó en la cara.
Fue tan evidente su desagrado por “mi compañía reclinada”, que el breve diálogo que intentaba mantener con mi compañero se volvió torpe e inconexo. 
“ESA COSA” que rodaba junto a él (es decir yo y mi reclinada), evidentemente lo perturbaba. 
-¡Qué pensarán de mí los que me conocen si me ven con éste a la RUEDA !! habrá pensado el pobre.


Al cabo de un rato y evidenciando su inocultable incomodidad, apenas encontró el primer desvío, farfulló una excusa y se hizo humo, en un atropellado y patético “mutis por el foro”.
Se ve – y no lo culpo - que verme pedaleando  TAN CÓMODO en mi sillón con ruedas a la par a su “reconocida  estirpe” de ciclista rutero, le cayó mal…mejor dicho, le cayó pal´ culo.  

Que yo me pusiera a rueda montando ese “allien” lo incomodó tanto como si la puta del burdel más conocida  lo saludara por su nombre delante de su mujer. 

Me causó gracias, pero no sorpresa porque  conozco la “cabeza” de muchos ciclistas que compiten o alguna vez lo hicieron. 
Sé de esa mezcla de sacrificio, testosterona, logros y ego que llenan el “disco duro” del ciclista tradicional. 
El rutero ama su deporte y su bicicleta, por eso tampoco le caen muy en gracia los ciclistas que hacen montain bike.

En su opinión, eso de andar a los saltitos por el campo es para los conejos no para los ciclistas serios... y mejor no preguntar que piensan de nosotros porque estamos en el horno.

Como ven los PREJUICIOS siempre están, todos los tenemos, salvo que algunos nos da lo mismo lo que piense el otro (que tampoco es tan así).

CAMBIANDO EL CHIP

No es fácil cambiar el chip a favor de las reclinadas. 
Las bicis tradicionales de hoy en día son cada vez más atractivas estéticamente, más livianas y vienen acompañadas por una aureola de gloria y de márketing que las hace casi inexpugnables. 

Sino piensen en el pobre iluso que aspira bajar unos kilitos haciendo ejercicio y  se compra su reluciente bicicleta.
El tipo piensa que con la bici adquiere los talentos de un ciclista consagrado.
Pasa lo mismo con el mal jugador de fútbol que compra los mismos  botines  de su ídolo pretendiendo inconcientemente parecerse a él.

Claro está, que si se lo dices, ni la inquisición le hará confesar esa debilidad, porque si alguna virtud tiene la publicidad bien hecha, es la de provocarte el deseo, hacerte comprar la mula, pero convencido de que la idea fue tuya.

Eso si, ahora que tienes la burra en casa y no sabes para que coño la compraste, te darás cuenta que te jodieron...pero eso no se reconoce NI MUERTO.

 MEA CULPA 
Fuera de eso, debemos ser sinceros y admitir, que nuestra postura reclinada no es muy “deportiva” que digamos. Puede ser naturalmente más aerodinámica, pero no trasmite esa imagen de “esfuerzo y deportividad” de las bicis normales.



Al ojo profano, la idea que estamos en la playa a punto de tomarnos una cervecita, es más fuerte que aquella que los convenza que estamos a punto de protagonizar una sacrificada gesta  ciclística.

Y como encima resultamos “raros”, es más difícil que la gente se sienta tentada a probar la experiencia. 

En fin, el desafío continúa siendo el mismo, HACER LAS RECLINADAS MÁS CONOCIDAS PARA LA GENTE Y DESPERTAR LA CURIOSIDAD POR ELLAS. 
Bajar un ciclista tradicional de su bici, sentarlo en una reclinada y esperar que las ventajas de una recumbent  los seduzcan, será todo un logro.
LOS AUTO-CONSTRUCTORES

Quienes ingresamos a este mundillo como auto-constructores la tenemos un poco más fácil. 
Nos gustan las reclinadas porque son “nuestros cacharros”, los hicimos nosotros mismos y por eso los queremos, los usamos y elogiamos sus virtudes. 
Son “nuestras creaciones”, pero no nos engañemos, así como para un padre no hay hijo feo, nosotros tampoco vemos nuestras reclinadas con los mismo ojos que los demás.

Por eso siempre aconsejo construir nuestras reclinadas cuidado los detalles y la estética.

Si conseguimos “llenar el ojo” y ganar una buena primera impresión, les harán creer que “son de fábrica y nos mirarán con otros ojos (al menos por un ratito).

Por supuesto que habrá otros casos que no lograremos siquiera que se pregunten por qué usamos estas bicicletas. 
Lo resolverán con un rápido “son uno manga  de loquitos extravagantes”. 
  

Sin embargo, si logramos  que un ciclista tradicional venza el tonto prejuicio de “como son raras no sirven”, o superen “el qué dirán si me ven en “esto”, entonces habremos dinamitado varios prejuicios y se hará realidad otra frase atribuida a Einsten, “La MENTE ES COMO UN PARACAÍDAS…SOLO FUNCIONA SI LA TENEMOS ABIERTA ". 

domingo, 16 de octubre de 2016

¡GRACIAS BICICLUB!

La Revista BICICLUB (Argentina) en su edición del mes de Octubre ha tenido la deferencia de publicar un artículo sobre las Bicicletas Reclinadas. En un reportaje que me realizó la periodista ROCIO CORTINA, esta importante publicación argentina, que abarca todas las ramas del ciclismo, me ha permitido poner en esta importante vidriera, las virtudes de las recumbent y contribuir así a la Visibilidad de este forma de andar en bici. Ante la dificultad que tendrán los lectores de otras partes del mundo  para acceder a esta publicación, aquí les transcribo la nota publicada.


Sandro Rivero González
“CON LAS RECLINADAS TODO ES DISFRUTE”
 Texto: ROCÍO CORTINA


Un uruguayo fanático de las bicicletas reclinadas relata el nacimiento de su pasión, las ventajas de estas bicis y nos presenta su blog, que ya lleva seis años de  actualizaciones periódicas sobre la temática.


“Cada tanto pruebo las bicis tradicionales porque me gustan, pero siempre vuelvo agradecido a mi recumbent”, declara el uruguayo Sandro Rivero, un ciclista de 54 años que defiende las bicis reclinas aunque sin considerarse un extremista: “Estas bicis no vienen a “dinamitar” el ciclismo que reconocimos, sino a complementarlo.” Residente desde hace más de 20 años en Paysandú y nacido en una familia ciclista, Rivero descubrió las reclinadas gracias e internet. 

Le generó curiosidad su estética y lo bien que se hablaba de ellas: “No podía explicarme por qué eran tan desconocidas si sus usuarios contaban de ellas maravillas.” Para no quedarse con la intriga, decidió probar una reclinada y develar él mismo el misterio: “El asiento súper cómodo que da apoyo no sólo a las asentaderas sino también a la espalda del ciclista es una de las principales razones para que luego sea difícil abandonarlas”, le cuenta a BICICLUB. 

El artículo tal como aparece en BICICLUB  en las páginas 26 y 27 en su edición de octubre.

Ya experimentado, Rivero cuenta con una reclinada en su haber, otra en construcción y además dos mountain bike y una rutera.  Con el descubrimiento llegó un nuevo desafío: conseguir una recumbent en Uruguay para transformarse en usuario era imposible, con lo cual decidió construirla: ”Junté toda la información posible en internet y al cabo de un tiempo disfrutaba de mi primera reclinada, que es la misma que utilizo hoy en día, aunque con mejoras que le incorporé con el correr del tiempo. En estos años fabriqué otras reclinadas pero me quedé siempre con la primera.” ¿Para qué usas tu recumbent?
Para pasear por la costanera sobre el Río Uruguay, que tengo la suerte de tener cerca de casa y para hacer ejercicio. Podría usarla para ir al trabajo, pero allí no cuento con la comodidad de un vestuario o ducha que me faciliten el cambio de ropa o la higiene. Por aquí las empresas no son muy conscientes de los beneficios que conseguirían de sus empleados si fomentaran el uso de la bici para llegar al trabajo. Si lo hicieran tendrían empleados más saludables, despiertos y de mejor humor.

¿Por qué las recomendás?

Por su aerodinámica, la comodidad que brindan y la cantidad de kilómetros que pueden hacerse con ellas sin experimentar molestias. Te sorprenderías al saber cuánto esfuerzo malgasta un ciclista tradicional solo para vencer la resistencia al avance. Ni hablar si ese mismo ciclista lucha con viento en contra. Si vas en una bicicleta reclinada inevitablemente eres más aerodinámico. Se atraviesa el aire ofreciendo menos resistencia y el viento en contra afecta muchísimo menos. Esa ventaja aerodinámica es la que posibilita que el récord mundial de velocidad para un ciclista se haya logrado con una bicicleta reclinada.
¿Qué no te puedes parar en los pedales? No importa, generas muchísima potencia cuando te recuestas en el respaldo de la bici y empujas los pedales. Algunos sostienen que esa es más potencia que la que conseguirás parándote en los pedales como un ciclista normal. Ejerces la fuerza igual que cuando en tu casa tienes que correr un mueble pesado y pones tu espalda contra la pared y empujas el peso con tus pies… Eso mismo imagínalo aplicando a los pedales. Con las reclinadas se termina el pretexto de no andar porque después nos duelo todo, con las reclinadas todo es disfrute.
¿Qué te ven como bicho raro cuándo las usas? Es posible, pero también es comprensible. Llevamos 150 años viendo el mismo concepto de bicicletas, y su diseño es tan simple que es difícil entender que a alguien se le ocurriera modificarlo. Para andar en una reclinada la timidez no es la mejor compañía, pero si las pruebas verás que el pánico escénico desaparece al disfrutar de sus beneficios.
Según Rivero González, otra bondad indirecta de la reclinada es la posibilidad de socializar. Las bicis llaman la atención y la gente se acerca a preguntar de qué se trata. “Los niños, con menos preconceptos que los grandes, suelen sorprenderse y quedan encantados”, asegura el uruguayo, cargado de anécdotas al respecto. “Me pasó que un grupo de niños mirara mi bicis y tratara de adivinar el costa de ese extraño aparato. En un ratito mi reclinada según ellos valía miles de dólares y yo pensaba… si supieran que voy sentado sobre un cuadro construido con un caño similar al que usan los tubos de escapes de los autos.”

Como consecuencia de su gusto por las reclinadas y de la cantidad de preguntas que la gente le hacía sobre ellas, Rivero González decidió publicar un blog. BICIRECLI URUGUAY que permanece en la web desde 2009 y por donde pasan cantidad de inventores y fanáticos de la comunidad reclinada: “Cuando comencé a investigar en internet, encontré muy poco material en español. Mostraban las reclinadas pero no explicaban cómo hacerse una. La actividad de bloguero reclinado me ha traído muchísimas satisfacciones. Me comunico con lectores y colegas de México, Perú, Canadá, Cuba, Ecuador, Puerto Rico, España, Bélgica; Italia Francia, Colombia, Brasil y principalmente de Argentina que ayudan a difundir esta forma de practicar el ciclismo.

CONSEJOS
Sin dolores 
Para los que quieran iniciarse en el arte de las recumbents, Rivero González da algunos consejos: ”cualquier reclinada se puede aprender a conducir tras un rato de intentarlo, pero te será más fácil en aquellas que tengan los pedales al mismo nivel más bajo que el asiento exageradamente reclinado”, explica, a la vez que insiste en la importancia de un pedaleo placentero: “las reclinadas están llamadas  a cubrir un amplio sector de gente a la que le gustarías pedalear de forma más cómoda y sin dolores. A las bicicletas reclinadas las considero una excelente “puerta de entrada al ciclismo”. Son muchos los que abandonan su ejercicio por las molestias que la bici tradicionales les provoca y con las reclinadas ese problema no existe”.

¿Cuáles son las preguntas más frecuentes que recibís sobre el tema?

Me consultan sobre el diseño de las reclinadas, como hacer ciertas partes, por ejemplo el asiento de la bici, que es uno de los componentes que no se puede sacar de una bicicleta normal. Otros preguntan sobre las reclinadas más accesibles para comenzar en este mundo. Algunos lectores me piden planos para fabricar sus recumbents y en muchos casos yo conecto a quien consulta con el reclinado que hizo la bicicleta y que apareció publicada en mi blog. Ellos se comunican entre sí e intercambian información de primera mano. Para mí es un gran placer ayudar a gente a que conozca estas curiosas bicicletas. Siempre digo que NADIE DESEA LO QUE NO CONOCE, por eso publicando mi blog trato de hacerlas un poco más conocidas. Pueden ser raras, pero son cómodas, rápidas y si los que las descubrimos no las abandonamos por algo es. 

Mi agradecimiento a BICICLUB y a Rocío Cortina por la nota.