sábado, 23 de marzo de 2019

Construir un trike en casa: “DESDE EL PRIMER MOMENTO SENTÍ QUE SERÍA UN VICIO MUY SANO”


A Juan Carlos Caporaletti  (43) le tocó como a mucho de nosotros, deambular un tiempo por internet a “la pesca” de cualquier información que le ayudara a cumplir un sueño, construir un trike con sus propias manos. Así fue que después de un año largo, la localidad de Los Cardales ubicada a 70 km de Buenos Aires, ve circular por sus calles el primer triciclo construido en casa.  Así cuenta Juan Carlos algunos detalles de su experiencia.

¿Cómo conociste los trikes y por qué te interesaron?

-Hace varios años tuve la idea de hacer un cuatriciclo a pedales y como aprendí que la mayoría de las cosas que uno cree estar inventando ya existen, busqué rápidamente en internet y termine encontrando con fotos de los trikes recumbentes... Y me entusiasmó la idea de construirme uno con mis propias manos.




 Distintas etapas de la creación del cuadro de un triciclo. Mientras se desarrolla se van encontrando soluciones para terminar el proyecto de la mejor manera. Pasión, ingenio y paciencia son las claves.

 ¿La construcción es enteramente propia o tuviste que recurrir a otras personas?

-El 100% del triciclo esta hecho por mí, a excepción de las piezas que ya existen en el mercado para las bicicletas, ruedas, manubrio, etc.





El tren trasero. Un banco donde poder fijar las partes es importante. El calor de la soldadura puede deformar las piezas causándonos  sorpresas desagradables. Darnos cuenta que el calor nos desaliñó toda una pieza puede llegar a desalentar bastante.

¿Cuál es la parte del proyecto que te trajo más dificultades o te demandó más atención?
-Al no contar con una formación técnica, todo el triciclo fue un gran desafío ya que iba avanzando por etapas y por corazonadas, pensando que pasaría si lo hacía de una u otra manera, y cortando y volviendo a soldar cuando la decisión no había sido la más correcta...



Dos avances en la construcción del triciclo. En esta foto se destaca el mecanismo de dirección con mandos bajo el asiento y el asiento mismo fabricado con caños y tiras de lona plástica.

¿Cuál es el método de soldadura empleado?

-Me compré una soldadora inverter con la cual hacia el armado inicial y luego iba a la herrería de un amigo, quien me permitía usar su soldadora mig para hacer la soldadura definitiva.

¿Para qué lo utilizas habitualmente?

-Lo uso para salir a pasear por mi pueblo y como excusa para compartir momentos únicos con mis dos hermosas hijas Julieta y Paulina.


Julieta y Paulina probando el trike de Papá Juan Carlos. Los triciclos son máquinas que nos conectan mucho con la infancia, son simpáticos a la mirada ajenas y nos remiten a espacios de inventiva y disfrute.

¿Cómo te fue con tu primera experiencia a bordo de la reclinada de 3 tres ruedas?

-Desde el momento cero sentí que sería un vicio muy sano y realmente confieso que si lo es, me paso todo el día esperando a tener ratos libres para subirme y salir a pedalear. Es algo muy mágico y es tan cerca del piso...

¿Cuáles son los comentarios que recoges cuándo te ven circulando en él?

 -De todo tipo. Desde ancianos que me han parado para probarlo hasta chicos que me ven pasar y me gritan si se los vendería... Pero todos son siempre comentarios sanos y de aliento cuando ven que es algo hecho por uno mismo.



¿Qué consejo le darías al que quiera hacerse un trike como el tuyo?

-Primero que estudien mucho en Internet sobre los modelos que ya existen, tomar fotos y evaluarlas, analizar cada tramo y los por que de cada uno... Luego lanzarse a la aventura y no detenerse por más que crean que llega un momento en el cual ya no pueden avanzar... Siempre hay una solución y siempre alguien disponible a colaborar para darnos consejos... No abandonen su idea y luego serán felices por pedalear en un vehículo hecho con sus propias manos...

Gracias JUAN CARLOS y a seguir con la pasión en tres ruedas!!

martes, 26 de febrero de 2019

PASIÓN POR CONSTRUIR RECLINADAS


Sabía de su existencia desde el año 2016 cuando publiqué mi primer artículo sobre sus reclinadas, pero no fue hasta hace unos días que tuve la oportunidad de visitarlo en su casa en el barrio Colón  de Montevideo. Allí lo conocí personalmente y pudimos charlar un buen rato sobre bicicletas reclinadas y ver una de sus últimas creaciones. 
Alto, enjuto, de hablar seguro y apasionado sobre nuestro tema predilecto, HUMBERTO ALVAREZ (55) desde hace años diseña, corta y suelda caños, dándole vida a no menos de una decena de bicicletas reclinadas. A mi entender, ese constante armar y desarmar bicis para convertirlas en otras, le confiere autoridad suficiente para sentenciar sin titubeos sobre sus preferencias respecto a diseños y tendencias de estas bicis.



La clásica posición relajada y aerodinámica de las reclinadas para hacer muchos kilómetros con velocidad y confort.

Es así que mientras me muestra sus reclinadas en el patio de la casa, me cuenta su preferencia por usar rodados grandes en la rueda trasera (700) para poder optar por cubiertas más finas y de mejor desempeño.


También que utiliza piñones de mountain bike en lugar de los de ruta para disimular las conocidas dificultades de las reclinadas al encarar subidas.  

Coincidimos ambos en nuestra preferencia por las direcciones sobre el asiento en lugar de las que van colocadas bajo las asentaderas del ciclista.
Ambos nos sentimos más seguros dirigiendo la reclinada desde arriba.  Sobre su constante interés por las reclinadas Humberto lo gráfica de esta forma:

Así como a los borrachos los conocen en todos los boliches (bares) –dice - a mí me conocen en todas las bicicleterías. Es porque siempre ando buscando repuestos, y piezas para armar mis reclinadas.

La horquilla delantera de una bicicleta de ruta se utilizó de forma invertida para conformar el triángulo trasero de la reclinada. La ausencia de suspensión asegura la disminución de peso, pero demanda un generoso acolchado del asiento para proteger la espalda absorbiendo las imperfecciones del camino.


Para la horquilla delantera Humberto cortó una horquilla de una bici de ruta con el  fin de prescindir de las de los rodado 20, más largas y pesadas que estas. También permite la colocación de freno para ruta.

Los mandos de la reclinada se montan en un manillar ubicado por detrás de las piernas y que coloca los brazos del ciclista a 90 grados.

El asiento esta hecho con una chapa de aluminio que fue convenientemente perforada con el fin de aliviaran aún más la pieza.

Como todo artesano, la experiencia de la prueba y el error le han dotado de un exigente cuidado por la eficiencia, la sencillez y el poco peso de sus creaciones. 
No hay piezas que no tengan una función específica y el peso de las mismas es una obsesión para Humberto. 


–Muchas veces descarté piezas y volví a fabricarlas, solo para que pesaran 50 grs. menos confiesa con una sonrisa auto incriminatoria. 
Por la misma razón su última reclinada, la bicicleta naranja, está equipada con componente de bicicletas ruteras para disminuir el peso todo lo posible. 

Es que construyendo artesanalmente debe trabajar con un cuadro que necesariamente será de acero y soldado con eléctrica como lo hace con cualquier otra cosa de las que fabrica en hierro para su casa. 


-Fabricar en aluminio estaría bueno pero es muy caro y no lo podría soldar yo mismo.

Tendría que cortar todo, armarlo en un banco colocando todas las piezas en su lugar para después llevarlo a algún taller para que me lo suelden y la verdad es que prefiero hacerlo yo mismo. 

–Cuando conocí las reclinadas aún no había internet, así que me tocó diseñar y probar diferentes reclinadas siempre a partir de mis propias medidas corporales.

Prueba de ello son las partes de cuadros, manubrios y horquillas que pueblan su taller y que son testigos del camino recorrido hasta ahora. 

Mientras circula por su barrio algunos lo saludan normalmente acostumbrados o sin reparar en su medio de transporte y  otros como ocurre siempre se sorprenden al paso de la reclinada.




-Cuando se interna en su taller sabemos que anda en algo –dice Ivonne su señora- y cuando termina me dice, mirá lo que hice y me muestra una nueva reclinada. 

-Ella y Daniel mi hijo son  los que aguantan mis locuras y ya están acostumbrados a mi hobby de las bicicletas.


Una de sus reclinadas (blanca) la utiliza para recorrer los 20 km que los separan de su trabajo, con la otra sale a rodar en la ruta siempre que puede.


DATOS TÉCNICOS:
Diámetro caño principal 4 cm
Distancia entre ejes 1.09 mts.
Altura a la base del asiento 47 cm
Altura a la caja pedalera 60 cm
Largo Total 1.82 mts.
Altura total  95 cm
Rodado trasero 700 x 23
Rodado delantero 20 x 1 1/8
Plato 50 - 42
Palancas 175
Piñón 28 -11 
Peso total de la reclinada 14 kgs.


De sus tiempos de aficionado al ciclismo Humberto conserva colgada en el living de su casa una hermosa bicicleta italiana de ruta que solo baja de vez en cuando para desempolvar y volver a colgar. 
–Desde que armo mis reclinadas no he vuelto a usarla dice Humberto, como toda una declaración de principios en favor de nuestras queridas reclinadas.

Y mientras sobre nuestras cabezas el cielo amontonaba nubes plomizas prometiendo lluvia, me fui despidiendo de Humberto que tan amablemente me recibió en su casa. 
De regreso, mientras las primeras las primeras gotas se estrellaban en el parabrisas, se me ocurrió pensar, que de tener unos cuántos constructores con la tenacidad de HUMBERTO, las reclinadas serían menos anónimas por estos pagos.





domingo, 13 de enero de 2019

TRES MUJERES, EL CAMINO Y SUS HISTORIAS


Llegaron el día de Reyes con la tormenta mordiéndole los talones, con sus alforjas cargadas y 54 Km pedaleados desde San Javier hasta Paysandú y aunque no eran los 3 Reyes Magos, no venían en camellos sino en bici y en sus alforjas no traían regalos sino sus equipajes de cicloturistas, fueron una buena visita que disfrutamos en casa.  Elisa, Nataly y Lais provenían de San Pablo (Brasil), estaban recorriendo Uruguay y hacía unos días se habían comunicado pidiendo alojamiento atreves de WARMSHOWERS (sitio de viajeros en Bicicleta). Su primera etapa la hicieron en avión desde San Pablo a Buenos Aires, para ingresar luego a Uruguay por Colonia. Desde allí comenzaron a viajar por el interior uruguayo visitando pueblos y ciudades.

Una maestra, una estudiante y una mecánica dental para compartir caminos a puro golpe de pedal.

Todo viaje deja sus anécdotas y ellas también tenían las suyas. Entre sorprendidas e intrigadas nos relataban como la policía de Nuevo Berlín las habían despertado a las 3 de la madrugada en su carpa instalada en un camping, para pedirles documentos e interrogarlas. -"Nunca nos había pasado ,sobre todo en un pueblo tan pequeño y apacible como aquel.

Alegres, organizadas y amables, estas tres cicloturistas nos comentaron sus viajes anteriores, su gusto por recorrer caminos tranquilos y poblados pequeños, así como la riqueza que dejan estas experiencias de conocer otro modo de vida y otras personas.

Prendadas por las tortas fritas, la cerveza uruguaya y la educación de nuestro pueblo, estas tres ciclistas se quedaron una noche en casa y fue tiempo suficiente para  distendidas charlas respecto a la realidad local que ellas miran con ojos extranjeros.

A la mañana siguiente las viajeras partiendo rumbo a Salto. La lluvia daba un respiro y hasta el viento parecía colaborar soplándoles a sus espaldas.

Aunque en tiempos que los logros femeninos ya no sorprenden, tres mujeres cicloturista son ciertamente una inspiración para otras tantas. Abandonar nuestras zonas de confort y vivir con el cuerpo y el alma a la intemperie por unos días, poniendo a prueba nuestras fortalezas no exploradas, sigue siendo una experiencia enriquecedora que propone el cicloturismo cuando te haces al camino en busca del apacible aprendizaje que llega con cada viaje en bicicleta.

BUENAS RUTAS VIAJERAS!!!



lunes, 29 de octubre de 2018

Guido Gentile EL CICLISTA VIAJERO SE RECLINA


Guido Gentile (56) no es un novato en esto de las bicicletas reclinadas. De hecho es un gran fanático de ellas desde los años 90 cuando conoció la primera y se puso en la tarea de construirlas el mismo.
Así fue, como en su afán de experimentar esta modalidad ciclística, fabricó 5 prototipos incluyendo un trike . Otra de sus pasiones son los viajes en bicicleta que práctica recorriendo países europeos en experiencias que son capaces de inspirar al más sedentario de los mortales a hacerse a la ruta.

 Recientemente Guido mostró en la red una flamante bicicleta reclinada CRUZBIKE  que despertó mi curiosidad por conocer su opinión acerca de esta bicicletas. Esta compañía fundada en 2003 tiene sede en la ciudad de Lumberton, en Carolina del norte donde diseñan  fabrican todos sus modelos. Esperando una opinión de primera mano le escribí a Guido para que nos compartiera sus impresiones.


La CRUZBIKE de Guido recién armada después de ser importada desde los Estados Unidos.

-La bicicleta CRUZBIKE –dice GUIDO- es una reclinada de tracción delantera. Yo era consiente que este tipo de reclinadas es más difícil de aprender  a andar, ya que hay personas que han practicado dos meses y finalmente las han vendido. A mí me costó solo media hora dominar el manejo. Todo es cuestión de práctica, después de tomar el habito  la manejas muy bien e incluso las subidas no son un problema. Cuando te acostumbras es muy divertido.



-Esta reclinada es mejor en cuesta arriba que las otras de tracción trasera.
Al parecer los pequeños movimientos con el manubrio sirven para contrarrestar la dirección que, la fuerza de la pedalada imprime. Asi se vuelve muy similar a la bicicleta vertical cuando pedaleas de pie balanceándose hacia la derecha y hacia la izquierda.

Guido en uno de su último viaje realizado por varios países europeos.

¿Piensas utilizar la Cruzbike para tus próximos viajes de cicloturismo?

-Siempre he utilizado la bicicleta tradicional, porque para salir de Italia siempre tienes que trepar  montañas, pero últimamente tengo problemas con dolores cervicales y hombros que no me permiten pasar mucho tiempo descansando  mis manos en el manillar.

¿Por qué elegiste este modelo de CRUZBIKE?

-Tuve que elegir la reclinación para los próximos viajes, y por eso opté  la T50 porque es un modelo robusto con una construcción simple y lineal, además de tener diferentes accesorios para montar portaequipajes.

CRUZBIKE T50


-Las ruedas son de MTB rodado 26  y los neumáticos de 35 mm de carretera.
Yo solo compré el cuadro y el asiento, el resto del ensamblaje lo hice personalmente. Esta reclinada –cuenta GUIDO- no tiene una forma voluminosa y parece una bicicleta normal, incluso cargarla en el tren no será complicado. Detrás del asiento permite ubicar el equipaje de una forma muy aerodinámica. 


Un kit similar al adquirido por Guido. el cuadro con su asiento y su funda más la horquilla delantera con la caja pedalera incorporada.

¿Es muy difícil comprar una CRUZBIKE desde Italia?

-La bicicleta viene de los Estados Unidos en 10 días, y en Italia hay impuestos a pagar son muy caros, entre el transporte y las aduanas me costó 500 euros.

¿Es difícil aprender a andar en ella?

-La bicicleta supone alguna dificultad  para aprender a conducir, pero poniéndole  un poco más de atención  no es difícil, hay que seguir los consejos del fabricante y no tendrás problemas.
Yo considero que el rendimiento es superior a las reclinadas de tracción trasera, especialmente cuesta arriba es mejor. Sin dudas la usaré para mi próximo viaje termina diciendo Guido.


Aquí un video de Guido utilizando la CRUZBIQUE T50 mientras prueba el desempeño de su bicicleta en la trepada de puertos de montaña.





sábado, 22 de septiembre de 2018

WOLF & WOLF: CUANDO LA MANADA SALE AL CAMINO

Siempre he pensado que lo que aprende con las manos se te queda en el cuerpo para siempre. Y si lo que aprendiste te permite construir algo que te genera disfrute, la experiencia se volverá inolvidable.

Por eso es estupendo lo que hace la  marca suiza de bicicletas reclinadas  WOLF & WOLF .
Ellos abren sus talleres a grupos de estudiantes para que aprendan a construir sus propias bicicletas reclinadas,  como parte de un proyecto escolar llamado FOSvelos.


Estudiantes en plena tarea. Pasarán un promedio de 130 horas de trabajo y aprendizaje hasta que se puedan subir a sus propias WOLF & WOLF AT1.

 Construcción del tapizado que recubre el armazón de caño del asiento. Su estructura se integra al cuadro aumentando la rigidez del conjunto.



Los jóvenes son adiestrados en cada uno de las habilidades requeridas para terminar haciendo una bicicleta reclinada. Indudablemente cada AT1 tendrá un especial significado  para su tripulante.





En este caso, 21 reclinados emprendieron una aventura de 7 días que los llevaría a recorrer 770 km rumbo al sur para llegar a la ciudad de Niza (Francia).



Antes de partir, muchos de los participantes no contaban con más de 120 km como reclinados, sin embargo no dudaron en cargar sus alforjas y emprender el camino a puro pedal  y sin vehículo de apoyo.

Uno de los responsables de la firma WOLF & WOLF que acompañó a los estudiantes.


Dos momentos del viaje, la diversión con agua en un alto del camino y el refugio momentáneo en una gasolinera para guarecerse de la lluvia.


-“Siete días después de nuestra partida llegamos al paseo marítimo de Niza. Nos alegramos, nos felicitamos. No podíamos creer lo que habíamos logrado.  A la tarde abordamos el ferry con destino a Córcega.

Allí los espera el final de la aventura, 2 catamaranes oceánicos también construidos por estudiantes y los maestros  del programa FOSvelos que funciona en Suiza desde hace 15 años.
Estos veleros con los estudiantes a bordo navegan por aguas del Atlántico y el Mar Mediterráneo.



-Si construimos las bicicletas reclinadas con los estudiantes es porque tratamos de crear una forma ecológica de llegar a los veleros. La sed de aventura y las fabulosas calas de Córcega y Cerdeña resultan en un destino que trae consigo un poder de motivación insuperable.

Este post fue elaborado con material recopilado del sitio de  WOLF & WOLF