domingo, 29 de septiembre de 2013

¿LAS RECLINADAS SON BICICLETAS PARA VIEJOS?


¡Qué lo parió!, sobre llovido mojado...resulta, que ahora los reclinados, aparte de ser locos, excéntricos, exhibicionistas y gente rara... también somos parte de un geriátrico a pedal que se niega a sufrir como Dios manda las consecuencias de montar una bicicleta tradicional.
Somos raros ¿ok? ...pero todo lo demás ¿no será mucho?

Un artículo de la agencia ANSA fechado en Roma, arranca diciendo que “la población está envejeciendo y  las bicicletas se adaptan. Las bicicletas reclinadas, en las que el ciclista utiliza una posición reclinada, permiten vivir una segunda juventud. 
Ellas son los "bicicleta reclinada" que, desde California hasta la costa este de los Estados Unidos a Europa permiten viajar sin riesgos para la columna vertebral y sin menoscabo de la zona púbica.

Aunque al final del artículo termina reconociendo las virtudes de las reclinadas que todos sabemos, no logra – a mi humilde entender- “despegar” a las reclinadas de los usuarios añosos, que  no tienen otro remedio que subirse a una recumbent si quieren hacer ciclismo.

No estoy de acuerdo con eso. Sigo pensando que las reclinadas son una inmejorable puerta de entrada al ciclismo para muchos jóvenes a quienes las bicicletas tradicionales los acobardan en las primeras salidas.
Sin ir mas lejos, el otro día, al rebasar dos ciclistas que iban en unas montain bike, escuché que el que iba mas atrás le decía al otro, “aflojá un poco que llevo el culo en un grito” en evidente estado de resignación. 
Para mis adentros sonreí, porque pensé...eso no te pasaría si montaras una reclinada...pero me alejé con la certeza, que ese ciclista dificilmente volviera a intentar otra salida al día siguiente. 

A eso me refiero cuando menciono a las reclinadas como la “puerta de entrada”.
Nadie vuelve a donde en lugar de una caricia lo recibieron con un cachetazo. Esa es la virtud de las reclinadas; no acobardan sino que son adictivas. Si el ciclista del que les hablé hubiera hecho ese mismo ejercicio en una BR, seguro lo disfrutaba y al otro día tendría ganas de repetir la experiencia.
En cuanto a los que asocian las reclinadas a las personas mayores, en algún punto tienen razón, porque sus virtudes relacionadas a la comodidad y su ergonomía los benefician, pero favorecen también a personas más jóvenes interesadas en practicar una actividad -el ciclismo- que a menudo es asociado al dolor y al sacrificio.
En un mundo donde la vejes está tan mal vista y donde se gastan fortunas para esconder su inevitable presencia, flaco favor nos hacen aquellos que asocian las reclinadas solo a las personas mayores o con problemas físicos.
Y si  fuera así ¿por qué los viejos que son siempre conservadores, habrían de usar un aparato tan poco común como es una reclinada y exponerse a los comentarios de todo el mundo en cada salida? ¿No serían los jóvenes quienes deberían adueñarse del invento, con su natural curiosidad y desparpajo? ¿O será que el entorno condiciona tanto, que preferimos andar incómodos con tal de sentirnos no estar fuera de la "manada"?

No soy necio y reconozco que en un mundo donde la imagen lo es todo, la silueta de un ciclista tradicional “enroscado” sobre su bicicleta da una inconfundible sensación de potencia y heroísmo deportivo, que supera ampliamente la "despreocupada" posición del reclinado,  pero tambien entiendo que para el ojo entrenado, es evidente lo antinatural de la postura tradicional y lo beneficiosa de la nuestra.

En fin...nadie discutirá la belleza de una bailarina de ballet danzado sobre sus puntas…hasta que veas como le quedan los pies al final de su carrera.
No pretendo que la “descansada” imagen de un reclinado sea la portada de la próxima olimpíada, pero me resisto que se crea que es la opción de locos y desahuciados.
Solo somos raros por ser pocos y lo que me sigue extrañando, es por que antes de la crítica no se preguntan ¿ por qué estos tipos eligieron andar  en una bici tan rara?
En fin… ladran Sancho señal de que pedaleamos...no nos preocupemos, que el diablo sabe por diablo pero mas sabe por viejo.
Sandro Rivero
OPINIONES
Enrique Demarchi
"Creo que la cuestión de fondo pasa por que el paradigma (Bici recumbente) se instale a través del tiempo, de la misma manera que fue cuestionada la tracción delantera en los automóviles en su momento por Renault y Citroën (Que casualidad de origen francés no?) y hoy es moneda corriente.
Creo que la bici recumbente a pesar de su comodidad, le cuesta instalarse porque todavía no es el momento, los cambios en la sociedad son progresivos y no de manera acelerada. Yo veo mas interés por parte de los niños en este tipo de rodado, les despiertan curiosidad y no la juzgan, hay que esperar el futuro... En cuanto al resto de la gente, la bici normal esta mas "cristalizada" en su propio "ADN", por asi decirlo, como el andar en moto, o desde nuestros ancestros el andar a caballo. A lo mejor hay mas aceptación por el trike, porque se parece mas a un kart y por ende a un auto...
En cuanto a la edad, no creo que haya que ser viejo o joven, si bien es cierto que la disposición del asiento favorece a quienes tienen problemas en la columna, en este caso a los de mayor edad. En los gimnasios la bici recumbente existe sin ruedas, las personas las usan, pero en su apreciación, esta mas cerca de la categoría de "bicis fijas", obvio...un paradigma ya instalado.
Otra cosa que observo, son las bicis tipo scooter o semi-recumbents, y voy a mencionar dos marcas famosas: GIANT y CANNONDALE, que en cierta manera son el paso intermedio entre una bici clásica y una recumbent con todas las letras.
Conclusión: serán discutidas o no... pero son las mas cómodas!"
Enrique Demarchi

6 comentarios:

Pacomi dijo...

¡Cuanta razón tienes, Sandro!
Yo conocí la reclinada (adoptándola inmediatamente) a los 57, ahora yengo 63 pero desde el primer momento dije lo mismo: ¡lástima no haberla conocido 40 años antes! ¡cuanto más hubiese disfrutado todos esos años!
Por eso, por más que trate de buscar explicación, no puedo entender que quienes me ven (y me sufren en "nuestro" terreno) no acudan inmediatamente a conseguir una, cuando preguntas, te dan muchas "razones", tan variopintas como peregrinas, ¡todo "excusas"! La auténtica razón, posiblemente "inconfesable", queda vergonzantemente oculta en el ánimo de cada uno de los que buscan mil excusas para justificar su renuncia.

Anónimo dijo...

Razones te sobran,como dice Enrique todo va a llegar con el tiempo;quién de nosotros pensó alguna vez ir a bailar al club de jean y zapatillas,quién de nosotros en nuestra juventud pensó algún dia que se iban personas del mismo sexo y como eso muchas cosas más y..... todo cambió;pero que son cómodas son cómodas las reclinadas.-
J.Fco."Chino" Carrizo.-
Trinidad-Flores-Uruguay.-

Anónimo dijo...

Perdón en el comentario anterior omití una palabra que se iban a casar
personas del mismo sexo"

Jose Carlos Ramirez Rodriguez dijo...

¡Que gusto da leer gente que sabe expresar perfectamente lo que uno piensa o ha vivido!, ¡basta de prejuicios!, pero mientra a seguir disfrutando tumbados...jejejeje

lito dijo...

Estoy en todo de acuerdo con el comentario de Sandro y Enrique,hay un tema que debemos tener en cuenta, que el ser humano es un animal de costumbres,va a llevar tiempo el cambio,como dijo Enrique lo de los autos a tracción delantera,yo creo que los trike son lo más adaptables al cambio,pero no nos preocupemos por los demás. Sigamos disfrutando nosotros.
saludos Lito de Moreno Argentina.

Ernesto Fiorentini dijo...

Los objetos contrastantes causan efectos del mismo tipo. El mayor contraste es ignorar de qué se trata y opinar sin conocer. Conozco un usuario que mientras transita la ruta recibe todo tipo de dichos, tanto halagos como improperios.
Sucede que tenemos una cultura donde el mercado y lo que tenemos determina lo que somos. Si tenemos lo mismo que todos está todo bien, pero si tenmos algo menos común ya somos bichos raros. Como las diferencias de usar IBM o Mac, Windows o Linux, rodado 26" o 29". El mercado genera estas culturas porque es la consecuencia del modo que usa para generar demanda: pertenecer o no. Las inclinaciones hacia lo menos tradicional por suerte nunca se perdieron, y las adquieren quienes experimentan y deciden, con los consiguientes beneficios. Nunca habrá un objeto perfecto en su tipo, pero si hay temor a probar lo diferente.
Personalmente estoy proyectando la construcción de una BR. Tenía dudas hasta que me invitaron a probar una: resultado positivo. Indiscutible que la mayor ganancia es el confort, y junto con eso los beneficios de la postura para la anatomía. Soy diseñador, y desde la ergonomía veo muchas ventajas. No por nada este vehículo se mantiene vigente.
Los que no experimenten serguirán en la ignorancia.
Saludos.