domingo, 4 de septiembre de 2016

PACO HERRERO: EXPERIMENTAR LAS RECLINADAS

 La primera vez que se topó con una reclinadas fue cuando pedaleando por las carreteras de Huesca vio un extraño ciclista tripulando un trike. Tanto llamó su atención aquel vehículo, que comenzó a buscar información en internet “sobre esos extraños cacharros y sus locos dueños según cuenta”.

Paco Herrero natural de Zaragoza, descubrió entonces el excelente foro español GRANABIKE y otros sitios en inglés que le corrieron el telón de éste mundo poco conocido del ciclismo.
Paco (47) cuya profesión es la de técnico informático, recuerda el día en que comenzó a tomarse en serio la idea de experimentar con las reclinadas.  
-Para mí –dice Paco- el punto de inflexión fue cuando hace más de un año, al volver de una ruta especialmente larga, me tocó luchar con un fuerte viento de cara.
Dada mi envergadura, (mido 1,83 m) con bastante volumen, el viento me hizo sufrir bastante y empecé a plantearme seriamente  hacerme de una reclinada.


Paco en medio de una salida en carretera."La baja resistencia al viento, con el famoso "Cierzo" que se da en la zona de Zaragoza, para mi es una gran ventaja".

-Mirando los precios de las nuevas me decidí a buscar en el mercado de segunda mano, ya que no me alcanzaba para una nueva. 
Buscaba una reclinada para carretera, con las mismas ruedas que una bicicleta normal,  y encontré una en una tienda especializada en reclinadas de Madrid, 3ike . Hoy tengo una Optima High Baron de exposición a un precio razonable.
Investigando el reviews de la máquina encontré dos que terminaron por decidirme.
Como afirma Rob Williams en su review, me atrajo la belleza de la máquina y así que tomé mi coche y me fui para para Madrid.
Una vez allí, gracias a Jason de 3ike que me dio muy buenos consejos, puede probar la Optima y tras una caída sin consecuencias terminé de convencerme. 



De esto que les cuento hace ya un año y más de 4.200 km realizados con ella por las carreteras aragonesas. Cuando recuerda los comienzos Paco dice, al principio tienes que aprender a ir en bici de nuevo con algunas caídas, ensayando en sitios sin público, que si ya da vergüenza caerse con una bicicleta normal, mucho peor con una reclinada que llama mucho más la atención.

Cuando Paco reseña sus conclusiones señala, mis experiencias con la reclinada son muy positivas, tras el periodo de aprendizaje ya voy hasta por la ciudad respetando semáforos y sin ningún problema.
Cuando le pregunto si abandonó definitivamente la bici tradicional me cuenta que para el ciclismo de carretera ya solo uso la reclinada y en ciclismo de montaña todavía utilizo una BTT tradicional, aunque estoy restaurando un trike de segunda mano para este menester.

-¿Crees que la reclinadas en algún momento pueden tener más popularidad o seguirán siendo conocidas y utilizadas por unos pocos?

-Yo creo que seguirán siendo usadas por unos pocos, pero poco a poco serán más conocidas, de hecho en mi ciudad ya somos dos y cada vez más conocidos.


 La Optima High Baron 

¿Que inconveniente encuentras en ella que puede dificultar su aceptación por parte de los ciclistas?

El precio que tienen es un inconveniente importante. Por otra parte, si tenemos en cuenta la aceptación que tienen las pruebas tradicionales del ciclismo de carretera, que están siempre asociadas a la épica ciclística, alimentada por iconos y leyendas populares, todos ellos protagonizados por bici tradicionales, es lógico que la gente busque  parecerse a sus leyendas, ya sea en material, equipamiento o retos personales.
Cuando lo consulto sobre las ventajas que encontró en esta nueva forma de ir en bici, Paco señala, la baja resistencia al viento, con el famoso "Cierzo" que se da en la zona de Zaragoza, para mi es una gran ventaja.
La comodidad, al terminar una ruta por larga que sea, lo único que tienes cansado son las piernas, sin dolores en espalda, manos, muñecas, posaderas, etc.

Hermosos entornos para enmarcar un bello diseño una reclinada de ruta.

Los inconvenientes:

-Por lo general son más pesadas que una bicicleta normal, pero esta desventaja suele compensarse con la aerodinámica de las reclinadas.
Son difíciles de manejar en un principio, hay que volver a aprender a ir en bici, pero también nos costó aprender con las bicicletas verticales, pero de eso no nos acordamos porque hace mucho tiempo.
Para terminar Paco culmina diciendo, las reclinadas no son para tímidos, ya que llaman la atención por donde quiera que pases, pero para mí ese no es un problema.

Gracias Paco por compartir tu experiencia con los lectores del blog y a seguir disfrutando de tu hermosa Máquina.

Aquí les dejo los link para visitar las páginas investigasdas por Paco antes de comprar su reclinada.



viernes, 26 de agosto de 2016

ASIENTO DE MADERA PARA TU RECLINADA

Si bien cuando construimos una reclinada artesanal utilizamos muchas partes de las bicicletas normales, el asiento es la pieza que - al menos en Sudamérica- que no conseguiremos en almacenes ni tiendas de bicis.

Los asientos de nuestras reclinadas suelen ser un punto de preocupación cuando los fabricamos nosotros mismos.  En general no conocemos sus medidas, desconocemos en qué parte les haremos las curvas lumbares para hacerlos más anatómicos  y por último deberemos definir el material con el cual lo construiremos. 


Allí entrarán a jugar nuestras habilidades para trabajar con determinados materiales (fibra de vidrio, aluminio, chapa o madera), las herramientas que dispongamos y en algunos casos el espacio de trabajo en el que podamos hacer más o menos basura.
Dependiendo de la estética que le queramos dar a nuestra bici, al peso que deseamos que tenga, los asientos de madera pueden ser una opción inicial que luego pueden servir de banco de prueba para construir otras versiones mejoradas en otros materiales.


En este artículo les comparto un trabajo generosamente cedido por ENRIQUE DEMARCHI  (Venado Tuerto – Santa Fé – Argentina), que recurrió a la madera para equipar a una de sus nuevas reclinadas.

Para este asiento Enrique me cuenta que utilizó en su estructura (las tablas que “dibujan” las curvas lumbares), un terciado fenólico de 10 mm.  de espesor y maderas de elástico (o parrilla) de cama atornilladas y pegadas al fenólico.


Una vez pintado también le practicó algunos agujeros a los soportes horizontales para alivianar la estructura. El asiento irá tapizado con goma.
En la parte central del asiento Enrique le dejará un espacio entre las láminas de goma para que sirva de ventilación y descanso de la columna vertebral.


-En cuanto al asiento de madera, esta todo ensamblado con tornillos autoroscantes bastantes finos... previo paso de una mecha de 1,5 mm. para que la madera que hace de nervio no se raje... ya que el tornillo entra de punta sobre el canto de la misma que tiene 10 mm de espesor. También le agregué antes de atornillar un poco de cola vinílica para madera. 

-Es asiento es pesado en relación a otros – me dice Enrique- pero sin duda  es otra opción para  fabricar una de las partes más importantes y que le dan su razón de existir a las bicicletas reclinadas. 

sábado, 13 de agosto de 2016

"CON LA RECLINADA ME HE ATREVIDO CON RECORRIDOS QUE NI DE JOVEN ME HUBIERA PLANTEADO"



Sostiene que los reclinados no somos bichos raros sino gente sin complejos. Que preferimos dar un paso adelante y progresar en vez de seguir anclados en lo ya conocido a pesar de sus inconvenientes. 
Fernando Tejón (49), un profesor que vive en la pintoresca ciudad templaria de Ponferrada (España),  nos cuenta aquí su derrotero hacia las reclinadas y como hoy, con más de 1000 kilómetros pedaleando tumbado, se siente bien física y anímicamente gracias a su reclinada.


Hace un año Fernando decidió desempolvar su bicicleta Scott Mohaka  de montaña para hacer un poco de ejercicio. Nunca fue un deportista constante, pero puso manos a la obra y acondicionó su bici lo mejor que pudo.
-La adapté un poco para que ir en ella no fuese un sufrimiento para cuello y el culo principalmente, pero rápidamente comprendí, que aun así solo la podría utilizar para recorridos cortos o urbanos. 

CON LAS RECLINADAS EN LA MIRA.

-Buscando en internet soluciones a mis “incomodidades”, me topé un día con el concepto de BICICLETA RECLINADA y con tu página que he visitado ni sé cuántas veces y me ha sido (y sigue siéndolo) de una enorme utilidad. 
Recuerda que alguna vez había visto una reclinada en la tele, pero nunca en vivo y en directo.
Las asociaba únicamente a esos “engendros” que alcanzaban velocidades de vértigo,  pero salí de mi error cuando me puse a informarme en serio visitando mil y una páginas y vídeos que me mostraron una realidad sorprendente en todo nueva para mí.


La reclinada está dotada de pedalier fijo (no regulable y a  medida del ciclista). Suspensión en ambas ruedas, confort asegurado en caminos irregulares. 

Ya decidido, a que su reclinada sería de batalla corta y dos ruedas 26,
Fernando comenzó a sondear el mercado,  habida cuenta que la imposibilidad de soldar el mismo el cuadro lo alejaba de la auto-construcción. Los precios de una reclinada nueva lo desalentaron hasta que encontró un taller de bicicletas en Polonia que podría facilitarle el proyecto. 




Un cuadro parecido al utilizado por Fernando asegura un buen comienzo en el mundo reclinado. La firma arma sus cuadros con partes recicladas logrando soluciones fuertes y simples. Una buena opción para terminar de armar tu reclinada en casa. 

-Cuando vi sus modelos- me comenta- me gustó la geometría que tenía y el precio era razonable. Tuve que enviarles las medidas (altura y Piernas) para que me lo hicieran a medida. El cuadro está construido a partir de piezas recicladas y eso me gusta.

Una toma posterior de la reclinada que su dueño bautizó como VK randonneur. Según Fernando explica en su blog, el nombre, VK randonneur viene de mi seudónimo VerdaKrajono y lo de randonneur viene porque esta bicicleta no es para competir ni para ser veloz ni para hacer nada mejor que nadie, es para disfrutar de la ruta sin importar el destino teniendo como meta solo los retos personales que vayan surgiendo, sin más. 

CON LA RECLINADA EN CASA

Con el cuadro y el asiento de fibra en casa Fernando se dedicó a recolectar piezas para completar su reclinada.
-Todas las demás piezas-recuerda- las conseguí de otras bicis o comprándolas en mercadillos (ruedas y pedalier). 
Los desviadores (delantero y trasero), los frenos y los pedales mixtos son nuevos comprados en el Decathlon. 
Todo el montaje y ajustes lo hice yo y fue una grata experiencia. Equipada con lo básico me tocó probar por fin el primer prototipo. Pasé más tiempo en el suelo que sobre ella –recuerda Fernando. El problema era el manillar demasiado cercano al cuerpo que me dificultaba las maniobras. 
La prolijidad de los mandos de la reclinada. Fabricación polaca y armado español.

LA EXPERIENCIA DE RECLINARSE

-Creo –opina Fernando- que lo que importa es compartir nuestras experiencias con las reclinadas y hacer ver que no somos unos bichos raros sino gente sin complejos, a ver si más personas se animan y cada vez somos más. 
Desde luego que tu página ayuda mucho a ello y yo soy un buen ejemplo de nuevo reclinado gracias en gran parte a ti.
Me he dado un tiempo y tras un par de meses de uso y más de 1000 km con mi reclinada sí que puedo afirmar que es una bicicleta en la que hago deporte y disfruto haciéndolo. Cuando termino una ruta siento el cansancio lógico por el esfuerzo hecho pero han pasado a la historia los dolores de culo, de espalda, adormecimiento de manos, presiones en el perineo y el molestísimo dolor de cuello. 



He vuelto a disfrutar de la bici y me he atrevido con recorridos que ni de joven me hubiera planteado (tengo ahora 49 años). No necesito ser el más rápido ni el que llega más lejos ni nada de eso, solo disfrutar y sentirme bien física y anímicamente y con la reclinada lo he conseguido. No puedo pedir más. Creo que la vertical volverá a acumular polvo.

Fernando Tejón tiene su propio Blog en donde narra cronológicamente su experiencia. Puedes visitar su página picando aquí.

¡GRACIAS FERNANDO por tu testimonio y por incentivar con tu ejemplo a que otros se sumen a la movida reclinada.

Aquí encontraras la página de la tienda polaca donde Fernando compró el cuadro y el asiento de fibra para su reclinada.


lunes, 8 de agosto de 2016

CUANDO TU PERRO SE VA...

Sepan disculpar lo personal de este post , porque aunque no tenga mucho que ver con las reclinadas, responde a un impulso  irrefrenable que solo entenderán aquellos que alguna vez hayan perdido alguien, alegre, cariñoso, compañero e incondicionalmente fiel ...COMO UN PERRO.
Ayer, en un domingo soleado de esos que nos gustaba salir a recorre la costanera en bici, se nos murió Polito ...y nos dejó un vacio inmenso , en la casa, en la familia y en el alma.
Voy a extrañar tu trotar tranquilo a la par de mi reclinada, tus recibimientos a mis llegadas, tu algarabía antes de cada paseo y sobre todo tu compañía incondicional de alma buena.


Chau Polito...de este lado te voy a recordar siempre.   

martes, 19 de julio de 2016

CRÓNICA DE UN DOLOR DE CULO ANUNCIADO

Las conocidas dificultades “ergonómicas” de las bicis tradicionales (dolores en diversas partes del cuerpo tras su uso), parecen ser un dictamen inapelable a que se busquen alternativas más amigables para el usuario. 
Sin embargo, nada parece cambiar la actitud autoflagelate que adoptada la mayoría.
Aquellos que ya encontramos la solución en las reclinadas seguimos preguntándonos, ¿cuántos futuros usuarios de las bicis abandonarán su práctica antes de conocer la comodidad de desplazarse en una bicicleta reclinada?   
¿Cuántos culos doloridos tendrán que pedir clemencia antes de conocer el plácido asiento ergonómico de una buena reclinada?

Lo que sigue, son algunos jocosos guiños en favor de nuestros queridos velocípedos reclinados. 

En un imaginario juicio a un ciclista desertor…

-¿Puede explicarme por qué abandonó Ud. el ciclismo?- pregunta el juez en tono imperativo.
-¡Por EL CULO señor! …¡el dolor de CULO me estaba matando!
-¿Y no encontró ninguna solución mejor que dejar el ciclismo? repregunta el juez.

-¡Claro que sí su señoría ¡– responde el ciclista- Hice todas las pruebas posibles…levanté y bajé el asiento decenas de veces, lo cambié por uno de cuero, otro de competición, asientos con gel, cambié mi badana y no pasó nada señor juez….EL CULO me pedía a gritos que dejara el ciclismo.

-¿Y nunca se le ocurrió utilizar una BICICETA RECLINADA? Preguntó el magistrado.
-¿Qué es eso señor juez?

El imputado fue condenado por abandonar el ciclismo y por IGNORANCIA.

El video que sigue es una canción interpretada por ANINA ANYWAY, una cicloturista que señala a voz en cuello y a calzón quitado, una de las principales  incomodidades del ciclismo tradicional.

¿No será que viene siendo hora que se conozcan más las reclinadas?


jueves, 14 de julio de 2016

IMPRESIONES DE UN RECLINADO RECIÉN LLEGADO.


Mariano es un recién llegado al mundo de las reclinadas.
Su bicicleta fue construida por Enrique Demarchi en Venado Tuerto y como debutante en ésta modalidad me interesó conocer su opinión al usar su flamante reclinada. 

-Me llamo Mariano, soy de Venado Tuerto – Santa Fé - Argentina. 
En primer lugar quiero agradecer a  Enrique por la construcción y desarrollo de esta bicicleta y por ayudarme a lograr este objetivo. 
En cuanto a los beneficios que te da una bicicleta reclinada entiendo que son muchos.
Podemos mencionar que trabajan muchos músculos, principalmente abdominales y piernas, la espalda  no sufre, al igual que las articulaciones.

Se mejora notablemente la parte de la respiración, etc, etc.
Me siento autorizado a opinar de esta manera –dice Mariano-, ya que durante mucho tiempo fui entrenador físico deportivo.


 -"Hoy anduve un rato por camino de tierra y rurales y se comporta muy bien la doble suspensión ... ya que siempre circulé por pavimento y hoy pude comparar...
Anteriormente a eso, circulando por el acceso de pavimento durante 2 km me prendí a rueda a otros ciclistas que iban bastante rápido... no los pasé, pero mantuve el ritmo con normalidad y sin cansarme...
La bici anda bien y yo también adaptándome arriba de ella...¨

¨La recumbent que usa Mariano -me comenta Enrique, constructor de la reclinada- dada su estatura, la modifiqué cambiando la horquilla trasera y colocando una rueda 28.  Con esta conformación de rodado y su fuerzas de piernas, hace que la recli tenga muy buena velocidad final. Originalmente era 24-24 y la adapté a su talla alargando la pedalera y los anclajes del asiento para ganar espacio.¨

Viajar en una bicicleta reclinada-continua Mariano- te permite mirar hacia tu interior, estar conectado y concentrado con la naturaleza, es increíble, no te cansas de pedalear, tienes mucha libertad en tus movimientos y sientes que estas planeando.  
Se comparten muchas vivencias, expectativas e inquietudes andando en ella.
Cuando la utilizas experimentas una sensación de alegría, de plenitud y pedaleando te viene al cuerpo una energía vital intensa. Sientes  que no envejeces jamás.

MARIANO

¡¡GRACIAS MARIANO por dejarnos tan optimista y entusiasta opinión de las bicicletas reclinadas.